Médicos infectólogos advierten que las aguas residuales estancadas por inundaciones elevan el riesgo de leptospirosis en zonas vulnerables de Lima y el interior del país.
Las intensas precipitaciones registradas desde el 15 de agosto en Lima Metropolitana y diversas regiones del país han desatado una severa emergencia urbana y sanitaria. Acumulaciones de agua, aniegos y colapsos en los sistemas de drenaje afectan a miles de familias en distritos del sur de la capital como Chorrillos, Villa El Salvador (VES), Villa María del Triunfo (VMT) y San Juan de Miraflores (SJM), debido a la falta de infraestructura de evacuación pluvial. En paralelo, en regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna, la caída de huaicos mantiene bloqueadas importantes vías de comunicación.
Esta contingencia vial e hidráulica ha derivado en un inminente riesgo de salud pública. El médico infectólogo del Instituto Nacional de Salud (INS), Manuel Espinoza, advirtió que la saturación del alcantarillado y la presencia de aguas servidas estancadas facilitan la propagación de la Leptospira, bacteria transmitida principalmente a través de la orina de roedores que contamina charcos, superficies y alimentos dentro de los hogares.
Hasta la semana epidemiológica 31, el Ministerio de Salud (Minsa) contabilizó 8.929 casos y 34 fallecidos por esta afección a nivel nacional, superando ampliamente las estadísticas de años anteriores. Lima concentra más de 12 víctimas mortales, mientras que en regiones como San Martín, Tumbes y Piura se reporta la presencia de variantes severas de la enfermedad en adultos, niños y gestantes.
La leptospirosis evoluciona en dos etapas principales: una inicial, que se manifiesta con fiebre alta, malestar general y dolor muscular intenso; y una segunda fase inmune, en la que el patógeno invade órganos vitales tras circular por el torrente sanguíneo, pudiendo causar complicaciones hepáticas o renales graves.
Ante esta amenaza, los especialistas del INS enfatizan la urgencia de extremar las labores de desinfección en viviendas y comercios, proteger los suministros de agua potable y manipular adecuadamente los alimentos para contener un eventual brote epidémico en la capital y el interior del país.
