Los remanentes del tifón Dolphin —degradado actualmente a depresión tropical— continúan generando severas complicaciones meteorológicas en el centro de China, donde más de 65,000 residentes de la provincia de Henan debieron ser evacuados debido a las persistentes inundaciones y lluvias torrenciales de los últimos días.
Este evento se suma a las medidas de emergencia implementadas previamente en la zona oriental del país, donde el fenómeno provocó la relocalización preventiva de al menos 1.6 millones de personas. Pese a que el Centro Meteorológico Nacional dejó de seguir oficialmente la circulación central del sistema tras su debilitamiento, las autoridades mantuvieron activa la alerta amarilla (la tercera más grave en la escala nacional) debido a que las intensas precipitaciones continúan acompañadas de descargas eléctricas y fuertes ráfagas de viento en amplios sectores.
La emergencia se intensificó tras la rotura de un dique de más de 40 metros de ancho en el río Beiru, en la ciudad de Pingdingshan, provocado por las lluvias extremas y las continuas descargas de agua desde embalses ubicados aguas arriba.
Esta falla obligó a la evacuación inmediata de 2,000 personas mientras los equipos de rescate trabajaban para cerrar la abertura, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas. Paralelamente, en la localidad de Luohe se evacuó a 4,500 habitantes tras registrarse acumulados de lluvia de hasta 434.2 mm en apenas 48 horas, mientras que la vecina provincia de Hubei trasladó a más de 25,000 pobladores para protegerlos de los estragos de la tormenta.
Cabe señalar que Dolphin, considerado el decimotercer tifón de la temporada en el país, ya había marcado un hito histórico a su paso por Shanghái al registrar 312.9 mm de agua acumulada en solo 24 horas, la cifra más alta documentada en dicha urbe en más de 150 años.
