Durante la ceremonia por el Día del Juez y de la Jueza, la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, ratificó la defensa de la autonomía institucional frente a las principales autoridades del país, incluyendo a la presidenta de la República, Keiko Fujimori Higuchi.
La magistrada sostuvo que la independencia judicial representa una garantía fundamental para la ciudadanía y el resguardo de los derechos constitucionales, descartando que se trate de un privilegio del fuero legal. Asimismo, precisó que dicha postura no excluye la cooperación técnica con el Congreso de la República, órgano con el que se viabilizaron normativas como el Sistema Nacional de Flagrancia y la Justicia Itinerante, además de leyes en beneficio laboral del personal judicial.
La titular de la judicatura enfatizó la función del organismo como un contrapeso democrático orientado a cautelar la supremacía de la Constitución Política del Perú y el equilibrio entre los poderes del Estado. En esa línea, Janet Tello Gilardi remarcó que el ejercicio de la magistratura exige absoluta neutralidad ante presiones políticas, expresando su preocupación por las recientes investigaciones promovidas contra jueces que aplicaron el control difuso de constitucionalidad —amparado en el Artículo 138° de la Constitución— y el control de convencionalidad.
Finalmente, rechazó las acusaciones relativas a una presunta persecución judicial hacia las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, destacando el rol histórico de las instituciones armadas en la seguridad nacional.
