Vendedores ambulantes exigen reubicación en zonas autorizadas para no obstruir el tránsito vehicular.
La Municipalidad Metropolitana de Lima puso en marcha un plan de restricción y ordenamiento urbano que prohíbe el ingreso de triciclos dedicados al comercio ambulatorio en las arterias viales de mayor saturación del Centro Histórico.
La iniciativa tiene como propósito recuperar los espacios públicos, optimizar la fluidez vehicular y mitigar los factores de riesgo de siniestros viales en sectores con alta densidad peatonal y de transporte masivo. Aquellos comerciantes que infrinjan la normativa vigente se exponen a una sanción económica equivalente a S/ 2,750 (0.5 UIT), además del decomiso inmediato y el internamiento de la estructura móvil en los depósitos municipales.
Ejes viales intervenidos y procedimiento de fiscalización
El despliegue de control municipal prioriza puntos críticos de congestión comercial como el jirón Puno, la avenida Abancay y la avenida Nicolás de Piérola, zonas donde se concentra habitualmente este tipo de transporte informal para la distribución de mercancías.
El gerente de Movilidad Urbana de la comuna limeña, Alberto Peralta, detalló que las operaciones tácticas se ejecutan de manera articulada entre el cuerpo de fiscalizadores de la corporación edil y la Gerencia Metropolitana. El funcionario remarcó que las intervenciones se dirigen estrictamente a las unidades que obstruyen la transitabilidad sin contar con autorización de funcionamiento, precisando que los vehículos retenidos solo serán devueltos a sus propietarios tras el abono íntegro de la penalidad impuesta.
Comerciantes exigen alternativas de reubicación formal
La medida regulatoria generó una reacción inmediata entre los trabajadores independientes, quienes manifestaron su preocupación ante lo que consideran un impacto directo al sustento económico de sus núcleos familiares. Los vendedores ambulantes argumentaron ante los medios de comunicación que la venta en vehículos menores constituye su única fuente de ingresos diarios para cubrir necesidades básicas de alimentación.
Ante el endurecimiento de las acciones de fiscalización, el gremio de comerciantes informales planteó a la administración municipal el diseño de un programa de reubicación concertado en espacios técnicos autorizados, asegurando que están dispuestos a formalizarse en un recinto fijo con el fin de ejercer sus actividades comerciales sin interferir con el flujo del tránsito vehicular ni la seguridad ciudadana de la capital.
