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HNCH registra 120 pacientes en lista de espera y el Hospital Carrión reporta 42.
Los servicios de Nefrología de hospitales públicos vienen alertando sobre una creciente crisis en el acceso a la terapia de hemodiálisis crónica ambulatoria para pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) estadio 5, situación que compromete la continuidad de un tratamiento indispensable para la vida y evidencia una importante brecha entre la demanda asistencial y la capacidad de respuesta de la red nacional de diálisis financiada por el Seguro Integral de Salud (SIS) y el Fondo Intangible Solidario de Salud (FISSAL).
Como reflejo de esta problemática, el Hospital Nacional Cayetano Heredia (HNCH) mantiene actualmente una *lista de espera de 120 pacientes* con indicación médica de hemodiálisis crónica que aún no han sido asignados a un centro ambulatorio. Del mismo modo, el *Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión* ha informado la existencia de *42 pacientes* en espera de una vacante para continuar su tratamiento de manera regular.
Mientras esperan la asignación de un centro de hemodiálisis, muchos pacientes dependen de la disponibilidad de máquinas y turnos de las unidades hospitalarias, las cuales fueron diseñadas principalmente para atender pacientes hospitalizados con lesión renal aguda, emergencias nefrológicas y pacientes críticos. Esta situación obliga a realizar sesiones de hemodiálisis de manera intermitente, comprometiendo la continuidad del tratamiento y aumentando el riesgo de complicaciones graves.
«La hemodiálisis es una terapia de soporte vital. Retrasar o interrumpir su administración incrementa significativamente el riesgo de edema agudo de pulmón, hiperpotasemia, acidosis metabólica, síndrome urémico, hospitalizaciones recurrentes y muerte prevenible», señalan los especialistas
La creciente demanda también ha generado un importante desborde asistencial. La necesidad de atender temporalmente a pacientes crónicos reduce la disponibilidad de equipos y turnos para pacientes hospitalizados que requieren terapia de reemplazo renal urgente, afectando la capacidad resolutiva de los servicios de nefrología.
Asimismo, la saturación de las unidades genera una carga adicional para el personal asistencial, que enfrenta diariamente situaciones de tensión y reclamos por parte de pacientes y familiares debido a la imposibilidad de ofrecer un tratamiento continuo, pese a existir una indicación médica clara y urgente.
La situación descrita por el Hospital Nacional Cayetano Heredia y el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión evidencia que esta problemática trasciende a un solo establecimiento y refleja una crisis estructural que afecta a diversos hospitales públicos del país. Entre los principales factores identificados se encuentran la insuficiente oferta de centros de hemodiálisis ambulatoria contratados, el crecimiento sostenido del número de pacientes con enfermedad renal crónica avanzada y las demoras administrativas en los procesos de contratación y asignación de vacantes.
Frente a este escenario, especialistas en nefrología consideran indispensable fortalecer la capacidad nacional de atención mediante la ampliación de la red de centros de hemodiálisis acreditados, optimizar los procesos administrativos del SIS y FISSAL, y desarrollar una planificación sanitaria que responda al incremento progresivo de la carga de enfermedad renal en el Perú.
En ese contexto, los nefrólogos han solicitado a la Sociedad Peruana de Nefrología emitir un pronunciamiento institucional dirigido al Ministerio de Salud, al Seguro Integral de Salud (SIS) y al Fondo Intangible Solidario de Salud (FISSAL), exhortando la adopción de medidas urgentes que permitan garantizar el acceso oportuno y continuo a la terapia de reemplazo renal. Entre las principales propuestas se encuentran el reconocimiento de esta brecha como un problema prioritario de salud pública, la agilización de los procesos de contratación y asignación de plazas, la ampliación de la oferta nacional de centros de diálisis y la conformación de una mesa técnica permanente para desarrollar soluciones sostenibles.
La enfermedad renal crónica representa uno de los principales desafíos para el sistema de salud peruano. Para quienes alcanzan el estadio 5 de la enfermedad, la hemodiálisis no constituye un tratamiento opcional, sino una terapia indispensable para preservar la vida. Garantizar su acceso oportuno, continuo y seguro es una responsabilidad ineludible del sistema sanitario y una condición esencial para proteger el derecho a la salud de miles de peruanos.
