Fuente: Somos Maka
Aunque comer hierba es común en los perros, puede ser síntoma de malestar digestivo si se vuelve frecuente o excesivo.
Muchos tutores se sorprenden al ver a sus perros comer pasto, pero los especialistas aclaran que este comportamiento es bastante habitual y, en la mayoría de los casos, no representa un problema grave. Se cree que los canes lo hacen para estimular la digestión, aliviar molestias estomacales o simplemente por curiosidad y aburrimiento.
Sin embargo, cuando el consumo de hierba es constante y va acompañado de vómitos, diarrea o cambios en el apetito, puede ser una señal de alerta. En esos casos, los veterinarios recomiendan una revisión para descartar gastritis, parásitos u otras afecciones digestivas que requieran tratamiento.
Además, es importante considerar el entorno. El pasto tratado con pesticidas o fertilizantes puede resultar tóxico para los animales. Por ello, los expertos aconsejan vigilar dónde se produce este comportamiento y ofrecer alternativas seguras, como juguetes o snacks diseñados para estimular la masticación.
Comer pasto es un hábito natural en los perros, pero la clave está en observar la frecuencia y las circunstancias. Si se convierte en una conducta repetitiva o genera malestar, acudir al veterinario es la mejor forma de garantizar su bienestar.
