El Poder Judicial dictó 30 meses de impedimento de salida del país contra Miguel Ángel Marín Morón, alias «Negro Marín», tras su reciente extradición desde España por cargos de organización criminal, extorsión y homicidio. El investigado es señalado como presunto lugarteniente de «Los Sanguinarios de la Construcción», una red delictiva vinculada a múltiples casos de sicariato y violencia en Lima y el Callao.
Proceso de extradición y captura internacional
La restricción de libertad fue obtenida por el Tercer Equipo de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada, despacho que lideró las gestiones tras la captura del imputado en Madrid en noviembre de 2025. El Consejo de Ministros aprobó formalmente su extradición en febrero pasado, permitiendo que Marín Morón retorne al Perú para enfrentar las investigaciones lideradas por el fiscal provincial Edwin Velásquez Velasco.
La ubicación del investigado en territorio europeo fue posible gracias a la emisión de una alerta roja internacional y al trabajo coordinado entre la Policía Nacional del Perú y la División contra la Ciberdelincuencia de España.
Perfil delictivo y zonas de influencia
Según los informes del Ministerio del Interior, «Negro Marín» es acusado de sembrar el terror en puntos estratégicos como el emporio comercial de Gamarra, el mercado Unicachi y la zona de Las Malvinas. Se le vincula directamente con el cobro de cupos a transportistas, artistas y empresarios, además de mantener alianzas con cabecillas como Adam Lucano Cotrina («El Jorobado») y rivalidades con otros criminales como Erick Moreno Hernández («El Monstruo»).
La justicia busca, con este arraigo de dos años y medio, garantizar su permanencia en el país y evitar un nuevo riesgo de fuga mientras se desarrollan las diligencias por delitos de lesiones graves y asesinatos por encargo.
