El suboficial Michael Ramírez, agente de la Depincri Callao, falleció tras recibir ocho disparos en los exteriores de su vivienda.
El suboficial de la Policía Nacional del Perú, Michael Ramírez León (30), fue asesinado a balazos este miércoles frente a su domicilio en el distrito de Bellavista, Callao. El crimen ocurrió en la intersección del jirón 2B con la avenida Insurgentes, poco después de que el agente retornara de sus labores en el Departamento de Investigación Criminal (Depincri) del Callao. Según testimonios, Ramírez León salió de su vivienda para desechar la basura cuando fue interceptado por dos delincuentes a pie, quienes le dispararon en más de ocho ocasiones, causándole la muerte instantánea.
Peritos de criminalística acordonaron la escena para iniciar las investigaciones y proceder con el levantamiento del cadáver, mientras que el entorno familiar del agente ha optado por la reserva. Este atentado contra un miembro especializado en la investigación de delitos ocurre en un contexto de alta peligrosidad, donde la precisión del ataque sugiere una posible represalia o seguimiento vinculado a su función policial, aunque las causas exactas aún se encuentran bajo indagación oficial.
El asesinato del suboficial Ramírez se suma a una alarmante ola de violencia en el primer puerto, que registra cuatro ataques armados y tres víctimas mortales en apenas 24 horas. Estos hechos delictivos persisten a pesar del estado de emergencia vigente en Lima y el Callao, medida que hasta el momento no logra contener el avance del sicariato y el crimen organizado en la zona. La impunidad con la que actuaron los homicidas en una zona transitada refuerza la urgencia de replantear las estrategias de seguridad en la jurisdicción chalaca.
