El servicio de transporte público convencional en Lima y el Callao opera sin interrupciones este jueves 5 de marzo, pese a la convocatoria de paralización de un sector minoritario. Empresas representativas como El Rápido, El Tigrillo y Chimpún Callao iniciaron sus labores desde la madrugada, garantizando la movilidad en sus rutas habituales.
En puntos neurálgicos como Puente Nuevo, Los Olivos y Puente Piedra, el flujo de unidades y pasajeros se mantiene bajo la normalidad característica de la hora punta, desestimando los efectos del paro anunciado.
La medida de fuerza fue promovida por Walter Carrera, vicepresidente de la Asociación de Transportistas Nacional e Internacional; sin embargo, otros dirigentes como Martín Ojeda aclararon que la acción principal sería una marcha hacia el Congreso y no una suspensión de labores.

Los motivos de la protesta radican en la persistente inseguridad y extorsión que golpea al sector, citando el reciente asesinato de un transportista en el Callao. Además, exigen la implementación de corredores viales seguros y el cumplimiento de la prohibición de dos personas por motocicleta.
Operatividad en las vías principales
Un recorrido por la Panamericana Norte y la Vía de Evitamiento confirmó que unidades de empresas como Real Star, San Felipe Express y Nuevo Perú transitan con regularidad, incluso con disponibilidad de asientos en algunos tramos de Puente Piedra. El habitual movimiento de pasajeros en los paraderos de El Agustino y San Juan de Lurigancho refuerza la nula afectación del servicio, permitiendo que los ciudadanos se desplacen hacia sus centros de trabajo y estudio sin los contratiempos previstos por la convocatoria inicial.
