El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó un nuevo toque de queda focalizado en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo y El Oro, el cual regirá del 15 al 31 de marzo. Esta medida, enmarcada en una ofensiva militar contra el crimen organizado y el narcotráfico, restringirá la movilidad ciudadana entre las 23:00 y las 05:00 horas.
El Ejecutivo enfatizó que estas acciones representan una fase decisiva en el conflicto interno, exhortando a la población a permanecer en sus hogares para facilitar las operaciones de las fuerzas del orden.
Restricciones y despliegue de seguridad
La implementación de este estado de excepción busca neutralizar las operaciones de grupos delictivos en las zonas con mayores índices de violencia. Aunque inicialmente se consideraron otros horarios, el ministro del Interior, John Reimberg, ratificó que la restricción nocturna es estrictamente necesaria para garantizar la eficacia de las incursiones militares.
Durante este periodo, las fuerzas de seguridad intensificarán el patrullaje para desarticular estructuras logísticas del narcotráfico que operan en las provincias costeras y del centro del país.
Postura oficial ante el conflicto
Desde la Escuela Superior de Policía en Quito, el mandatario reafirmó que el país se encuentra en un estado de guerra contra las mafias transnacionales. Bajo esta premisa, el Gobierno justifica la limitación de libertades individuales como un paso fundamental para retomar el control territorial.
El Ministerio del Interior ha sido enfático en que el cumplimiento del toque de queda es obligatorio, advirtiendo que la permanencia de civiles en las calles durante el horario restringido entorpece las maniobras tácticas de combate.
