El desarrollo de la minería formal en Piura posee un potencial estratégico para dinamizar el mercado laboral y consolidarse como el principal eje de crecimiento departamental. Según Paola Herrera, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), el sector minero formal genera un efecto multiplicador significativo: por cada empleo directo se crean ocho puestos adicionales en sectores como servicios, transporte y construcción, sumando un total de nueve empleos por cada plaza minera.
El impacto económico y social de la formalidad
La minería formal no solo impulsa el empleo, sino que constituye una fuente vital de financiamiento público a través del pago de impuestos, regalías y transferencias de canon. Estos recursos, destinados a los gobiernos regionales y locales, son fundamentales para cerrar brechas sociales mediante la inversión en infraestructura, salud y educación. Herrera destacó que regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna sirven como modelos de éxito donde el aprovechamiento responsable de los recursos minerales ha acelerado el desarrollo económico.
El avance de la minería ilegal y la criminalidad organizada
Una de las advertencias más críticas del IPE se centra en la expansión de la minería ilegal, la cual ya no es una actividad de pequeña escala. En 2025, el valor del oro ilegal exportado desde Perú alcanzó los 11 500 millones de dólares. En Piura, esta problemática se ha intensificado en zonas fronterizas como Ayabaca y Sullana, vinculándose directamente con una red de delitos transnacionales que incluye:
Incremento delictivo: Las denuncias por minería ilegal en la región crecieron un 32% en el último año.
Inseguridad ciudadana: La tasa de extorsión en Piura es casi un 80% mayor al promedio nacional.
Delitos conexos: La actividad ilícita arrastra consigo el tráfico de insumos, la trata de personas y el fortalecimiento de la criminalidad organizada.
Debilidad institucional y daño ambiental irreversible
La persistencia de la minería ilegal responde a la inestabilidad política y a las limitaciones técnicas de mecanismos como el Reinfo. A diferencia de las empresas formales, que operan bajo estrictos estándares de responsabilidad, la minería ilegal provoca deforestación y contaminación severa sin asumir pasivos ambientales.
Ante este escenario, el IPE insta a las autoridades a implementar una estrategia integral que priorice la minería formal como la única alternativa viable para un desarrollo sostenible que proteja tanto la economía como la seguridad de los piuranos.
