En un video difundido a través de la cuenta de Instagram de su madre, Marcela Chirinos, Adrián Villar, investigado por atropellar y causar la muerte de la deportista nacional Lizeth Marzano, se pronunció por primera vez tras el accidente ocurrido el 17 de febrero en San Isidro.
«Lamento muchísimo lo que hice y sé que esto es un daño irreparable. Soy totalmente consciente de la gravedad de lo que hice», se le escucha decir en el registro difundido el 28 de febrero que, según su progenitora, fue grabado días antes de que su hijo fuera detenido por las autoridades.
En el video, Villar también reconoce que la partida de Marzano ha provocado un «daño irreparable» en el entorno de la fallecida. «Sé que era una hija, hermana, deportista y estudiante. Sé que su ausencia ha dejado un vacío que no podrá ser llenado jamás», admite.
Asimismo, asegura: «desde el primer momento, dentro de lo que fui capaz, colaboré con las autoridades y eso seguirá siendo así hasta el final de este proceso». Finalmente, por respeto a la familia agraviada, afirma que ya no se pronunciará más al respecto, mientras las investigaciones siguen su curso.
El joven es investigado por los delitos de homicidio culposo, omisión al socorro y fuga del lugar del accidente. De ser hallado culpable, podría recibir una pena no menor de ocho años, según estimó la Fiscalía. De momento, la única disposición legal que pesa en su contra es el impedimento de salida del país por nueve meses.
