El Poder Judicial, bajo la gestión de Janet Tello Gilardi, oficializó la implementación del modelo de oralidad en el 100 % de los órganos jurisdiccionales civiles a nivel nacional.
Esta medida, contemplada en el Plan de Actividades 2026, busca erradicar la lentitud del sistema tradicional basado en expedientes físicos para consolidar una justicia más ágil, transparente y eficiente que responda a la demanda ciudadana de celeridad procesal.
Estructura y componentes de la reforma
El plan de trabajo aprobado se articula sobre tres pilares estratégicos diseñados para modernizar la litigación civil en las 34 cortes superiores del país:
Capacitación y normativa Se actualizará el marco legal de los Módulos Corporativos Civiles de Litigación Oral (MCCLO) y se fortalecerán las competencias técnicas de los magistrados y personal judicial.
Difusión y gestión del cambio Se lanzará una campaña de posicionamiento ciudadano y se realizará el IV Concurso Nacional Interuniversitario de Litigación Oral Civil para promover el modelo desde la formación académica.
Monitoreo y evaluación El Equipo Técnico (ETIIOC) realizará visitas de supervisión, estudios de carga procesal y un sinceramiento de los actos en el Expediente Judicial Electrónico (EJE) de la especialidad civil.
Impacto y metas alcanzadas
La transición hacia las audiencias orales ha demostrado ser una herramienta clave para reducir los tiempos de tramitación y elevar la calidad de las sentencias. Tras un despliegue progresivo que inició con fuerza en 2024, el Poder Judicial logró que, para finales de 2025, un total de 216 juzgados y salas civiles ya operaran bajo este esquema de justicia rápida.
Con la meta del 100 % para este año, el sistema judicial peruano completa una de sus reformas más ambiciosas en materia de modernización y acceso a la justicia.
