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El hallazgo del cuerpo de la suboficial Marleny Rucana Silvestre (26) en un barranco de Áncash confirmó su fallecimiento tras cinco días de búsqueda, desencadenando la confesión del brigadier José Villafán Arteaga (54).
Pese a que el acusado alega una muerte accidental durante un supuesto «juego» con un arma, las pericias forenses contradicen esta versión debido a la brutalidad del crimen y la ocultación del cadáver, sugiriendo una conducta premeditada.
El Poder Judicial ha dictado nueve meses de prisión preventiva contra Villafán, quien se desempeñaba como asesor legal de la región policial y ahora enfrenta un proceso de expulsión mientras la investigación también alcanza a su hermano, presunto cómplice en el encubrimiento.
Contradicciones en la versión del acusado
Aunque Villafán Arteaga admitió su responsabilidad tras recibir la medida de prisión preventiva, su defensa sostiene que el disparo en la cabeza de la suboficial fue un accidente. No obstante, el perito forense Piero Montes desestimó esta coartada basándose en dos puntos:
Capacidad profesional: El brigadier era instructor de policías, lo que hace inverosímil un manejo negligente del arma por «juego».
Escena del crimen: El cuerpo fue arrojado a un barranco en la vía Taricá-Huaraz, a solo ocho minutos de la base policial donde ambos laboraban, lo que denota un plan para deshacerse de las evidencias.
La fiscalía logró establecer la vinculación directa del brigadier mediante el hallazgo de restos de sangre en su camioneta, vehículo en el que recogió a la víctima el pasado 21 de febrero. Actualmente, las autoridades mantienen bajo custodia al hermano del acusado, sospechoso de haber colaborado en el traslado del cadáver.
Consecuencias institucionales y perfil de la víctima
El general Eduan Díaz, jefe regional de Áncash, confirmó la suspensión inmediata de Villafán y aseguró sanciones administrativas drásticas. El crimen ha causado profunda indignación debido a la trayectoria de la suboficial Rucana Silvestre, quien contaba con ocho años de servicio y se encontraba en el último ciclo de la carrera de Derecho, perfil que contrasta con la violencia ejercida por quien debía ser su superior y guía legal.
