Recomendaciones de seguridad del Departamento de Estado incluyen la identificación de vías de respaldo por riesgos de bloqueos.
El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó la salida del personal diplomático no esencial y sus familiares de su misión en Israel, ante el incremento crítico de las amenazas a la seguridad y la intensificación de la violencia regional.
Esta medida responde directamente a incidentes que han vulnerado la integridad de ciudadanos y funcionarios estadounidenses, afectando las operaciones en Tel Aviv, Jerusalén y las zonas limítrofes con Líbano, Siria y la Franja de Gaza.
Las restricciones de movilidad para el personal norteamericano son estrictas: se prohíbe el acceso a menos de 4 kilómetros de las fronteras norteñas (Líbano y Siria) y a menos de 11,3 kilómetros de Gaza sin autorización expresa.
En Cisjordania, el tránsito se limita a las rutas 1, 90 y 443, con desplazamientos diurnos obligatorios hacia localidades como Jericó y Belén, esta última accesible únicamente a través del punto de control 300 debido a la volatilidad del entorno y al refuerzo de los protocolos de vigilancia.
La operatividad logística en la región se encuentra gravemente comprometida por el cierre prolongado de los pasos fronterizos de Erez y Rafah, inoperativos desde finales de 2023 y mediados de 2024 respectivamente. Esta situación, sumada a la presencia de artefactos sin detonar en zonas rurales y la amenaza de ataques terroristas, ha llevado a las autoridades a suspender los servicios consulares en Gaza y a advertir sobre la posibilidad de cierres inesperados en aeropuertos y rutas comerciales si la crisis se agrava.
Ante este escenario, se exhorta a los ciudadanos estadounidenses a evitar viajes a Gaza y reconsiderar traslados a Israel y Cisjordania. Las recomendaciones incluyen la contratación de seguros médicos con evacuación, el monitoreo de alertas en tiempo real y la identificación de refugios y rutas de escape.
Se enfatiza la necesidad de contar con reservas de alimentos y medicamentos, dado que los bloqueos o confinamientos dispuestos por los gobiernos locales podrían obligar a los visitantes a permanecer en la zona por tiempo indeterminado.
