Foto: RPP
Tras el asesinato de otro de sus compañeros en el distrito de Lurín, conductores de la empresa de transportes San Bartolo, que cubren la ruta Pucusana-San Miguel, anunciaron la suspensión de sus operaciones.
La medida de fuerza fue adoptada en solidaridad con la familia de la víctima como una exigencia a las autoridades para que frenen la violencia que azota al gremio de transporte público.
Un chofer de la empresa denunció que les están exigiendo el pago de hasta 50 mil soles para permitirles trabajar sin atentar contra ellos.
Como se recuerda, hace dos semanas, en el mismo punto, en el paradero Llanavilla, ubicado en el kilómetro 23 de la antigua Panamericana Sur, otro conductor de la misma empresa fue acribillado a balazos mientras se encontraba en pleno recorrido.
La madre del conductor asesinado pidió la intervención de las instituciones para no dejar a su familia en el abandono. «Mi hijo tiene familia, tiene dos hijos y quisiera que me apoyen con eso. No sé, el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de Transportes, que apoyen a mis nietos, porque se quedan desamparados», enfatizó.
