Operativo contra el eje Irán-Venezuela: EE. UU. refuerza la cuarentena marítima vigente.
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interceptaron este martes al buque Bertha en aguas internacionales, luego de que la embarcación intentara vulnerar el bloqueo marítimo impuesto al comercio de crudo venezolano e iraní.
La operación, ejecutada bajo la jurisdicción del comando INDOPACOM, consistió en una interdicción y abordaje sin incidentes en el marco de la «Operación Lanza del Sur» (Operation Southern Spear). Esta campaña militar, iniciada en diciembre de 2025, ha establecido una cuarentena marítima estricta que permite la incautación armada de buques sospechosos, reafirmando el control global de Washington sobre las rutas de navegación utilizadas por actores sancionados.
Intensificación del bloqueo y la «Operación Lanza del Sur»
Desde el 10 de diciembre de 2025, el gobierno de Estados Unidos elevó la presión sobre la denominada «flota en la sombra», categorizando las sanciones como acciones de incautación armada. Bajo este marco legal, se han reportado capturas de alto impacto, como la del súper petrolero Skipper, que transportaba dos millones de barriles de crudo, y la confiscación del buque Centuries.
Estas acciones se fundamentan en la designación de la administración de Nicolás Maduro y el Cartel de los Soles como Organizaciones Terroristas Extranjeras, lo que faculta a las fuerzas militares para confiscar activos y asfixiar el financiamiento de estas redes.
La vigilancia estadounidense se ha extendido más allá del Caribe, generando tensiones internacionales. En enero de 2026, se registraron capturas simultáneas de los buques M.T. Sophia y Bella 1; este último fue abordado tras una persecución hasta el Atlántico Norte, lo que provocó fricciones con Rusia, país que reclamaba la propiedad de la nave.
Asimismo, la interceptación del petrolero Olina mediante despliegue táctico desde helicópteros evidenció el uso de fuerza especializada para garantizar el cumplimiento de la cuarentena en alta mar.
Dispersión de la flota tras la caída de Maduro
Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en Caracas, la flota petrolera vinculada a su gestión intentó dispersarse para evadir la justicia. Según registros de TankerTrackers, al menos 16 buques buscaron escapar del Caribe, derivando en persecuciones de largo alcance como la del Veronica III, capturado en el océano Índico tras semanas de seguimiento.
El abordaje del Bertha se consolida como el tercer operativo exitoso en aguas remotas, subrayando la advertencia del Departamento de Guerra: las aguas internacionales no ofrecen refugio para quienes desafíen las sanciones estadounidenses.
