El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó este domingo 22 de febrero la necesidad de consolidar la unidad del Sur Global como eje estratégico para reformar la economía mundial. Antes de partir hacia Corea del Sur, el mandatario brasileño sostuvo que las naciones en desarrollo deben adoptar una negociación en bloque frente a las grandes potencias para proteger sus intereses y superar la actual lógica colonial tecnológica y económica mediante la cooperación mutua.
El rol de los BRICS y la autonomía financiera
Lula destacó que el grupo BRICS ha dejado de ser una coalición marginada para convertirse en un actor con herramientas propias, como su banco de desarrollo, que promueve la autonomía regional. En su propuesta de descolonización financiera, el líder brasileño insistió en fomentar el comercio con monedas locales para disminuir la dependencia del dólar, reduciendo así costos y riesgos operativos para las economías emergentes.
Asimismo, subrayó que el Sur Global debe transitar de la exportación de materias primas al procesamiento de sus propios recursos, específicamente en sectores estratégicos como los minerales críticos.
En materia de política exterior, el mandatario defendió un multilateralismo fortalecido y una ONU con mayor legitimidad, cuestionando las intervenciones unilaterales en naciones como Venezuela y Palestina. Lula enfatizó que el respeto a la soberanía nacional y al derecho internacional es fundamental para la armonía global.
Respecto a la relación con Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, manifestó su disposición a colaborar contra el crimen organizado transnacional, siempre que exista un interés real de Washington sin tintes injerencistas y bajo un trato de respeto hacia Sudamérica, a la cual definió como una zona de paz.
Tras calificar como exitosa su reciente visita a la India, donde resaltó el optimismo de los inversores, Lula continuará su gira en Corea del Sur para suscribir un plan estratégico de acción hasta 2029. Con estas acciones, Brasil busca afianzarse como un líder internacional capaz de impulsar una agenda soberana centrada en la erradicación del hambre y la reducción de la violencia a escala global.
