La Policía Nacional del Perú rindió homenaje póstumo al suboficial Patrick Hiroshi Ospina Orihuela, quien perdió la vida al ser arrastrado por las aguas del río Rímac cuando intentaba rescatar a un perrito que había caído al lecho del afluente.
El hecho, ocurrido la mañana del viernes 20 de febrero y tras más de 30 horas de intensa búsqueda, su cuerpo fue hallado a la altura de la Base Naval del Callao, luego de ser arrastrado aproximadamente seis kilómetros por la corriente.
El féretro fue trasladado desde la morgue del Callao hasta la División de Emergencias (Diveme), en La Victoria, donde se realizó una ceremonia de reconocimiento.
Durante el acto, el joven agente -quien también era bombero voluntario- fue ascendido póstumamente a suboficial de primera.
El comandante general de la institución, Oscar Manuel Arriola Delgado, entregó a su madre el quepí y la bandera nacional que cubría el féretro, en medio de un multitudinario acompañamiento policial.
Además, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú entregaron a la madre del agente un casco de rescate que tanto deseaba tener Patrick Ospina, para lo cual estaba ahorrando. También le entregaron una fotografía de su hijo con el uniforme de los bomberos y la bandera.
