Composición fuente: Exitosa
Estallido durante destrucción de granadas deja siete militares heridos y un desaparecido.
El pasado martes 17 de febrero de 2026, una violenta deflagración sacudió el cuartel «El Polvorín», ubicado en la zona de Cabeza de Toro, provincia de Pisco. El siniestro ocurrió aproximadamente a las 12:55 p. m., mientras se ejecutaba el plan de Destrucción de Munición en el Centro de Municiones del Ejército del Perú (Cemune).
Según el Comunicado Oficial N.° 001/DINFE/EP, la detonación de una granada durante maniobras de rutina en el área de armamento generó una onda expansiva que dejó como saldo un suboficial y seis soldados heridos, además de un efectivo desaparecido. La emergencia movilizó de inmediato a bomberos y ambulancias, quienes trabajaron para sofocar un incendio interno y asegurar el perímetro del recinto militar.

Respuesta médica y traslado de los heridos
Tras recibir los primeros auxilios en la base, la gravedad de las lesiones obligó a una evacuación diferenciada de los afectados, cuyas edades oscilan entre los 18 y 25 años. Debido a la complejidad de su estado, cuatro de los heridos fueron trasladados en un avión militar hacia el Hospital Militar Central de Lima, mientras que los otros tres permanecen bajo observación en el Hospital San Juan de Dios de Pisco.
En paralelo, equipos especializados han intensificado las labores de rastreo dentro y fuera de las instalaciones para localizar al militar que aún se encuentra en condición de desaparecido tras el estallido.
El Comando del Ejército ha ordenado que el Sistema de Inspectoría Institucional inicie una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del accidente y determinar posibles responsabilidades administrativas o técnicas.
Mientras tanto, en los exteriores del cuartel, los familiares de los jóvenes soldados exigen transparencia y respuestas inmediatas. Entre los testimonios recogidos, destaca el de una madre que denunció que su hijo participaba en estas peligrosas maniobras pese a tener una lesión previa, lo que habría contravenido las recomendaciones médicas de seguridad para la manipulación de explosivos.
