El socialista moderado António José Seguro se consolidó como el nuevo presidente electo de Portugal tras vencer con rotundidad en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Con el 95% del escrutinio completado, el candidato de 63 años alcanzó el 66% de los votos, imponiéndose sobre el aspirante de extrema derecha, André Ventura, quien obtuvo el 34%. Seguro asumirá el cargo a principios de marzo, sucediendo al conservador Marcelo Rebelo de Sousa tras una década de mandato.
La victoria de Seguro marca el retorno de un veterano de la política que, tras una década alejado de la vida pública, logra captar el respaldo mayoritario frente al ascenso de la formación Chega. Aunque la presidencia en Portugal posee funciones mayoritariamente simbólicas, el mandatario conserva facultades críticas como la capacidad de disolver el Parlamento y actuar como mediador en crisis institucionales.
El perfil del ganador destaca por ser un exlíder del Partido Socialista que defendió una visión de «izquierda moderna y moderada» y que, pese a no contar inicialmente con el apoyo oficial de su partido, logró aglutinar votos desde la extrema izquierda hasta sectores de la derecha, mientras que su rival André Ventura consolidó a su partido como la segunda fuerza política del país y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el resultado como un triunfo de los valores europeos compartidos.
El proceso electoral estuvo condicionado por intensas tormentas y vendavales que dejaron un saldo de siete fallecidos y daños materiales por 4 000 millones de euros. El temporal obligó a postergar la votación en las zonas más críticas, aunque la mayoría de los 11 millones de electores pudo ejercer su derecho.
Durante la jornada, la preocupación principal de Seguro fue la abstención provocada por el mal tiempo, instando a la ciudadanía a aprovechar los periodos de calma climática para acudir a las urnas. Por su parte, Ventura intentó capitalizar el descontento criticando la gestión gubernamental del desastre, aunque su propuesta de aplazamiento total de los comicios fue desestimada.
