Foto: Santévet
La humedad y las altas temperaturas del verano resultan molestas para los seres humanos en más de un sentido. Sin embargo, este ambiente resulta idóneo para las garrapatas, que se hallan entre los parásitos más comunes en animales domésticos. Estas perniciosas criaturas se adhieren a la piel de organismos más grandes (usualmente mamíferos) y se alimentan de su sangre. A diferencia de las pulgas, que permanecen en el ser infectado hasta el fin de sus vidas, las garrapatas se instalan por períodos breves, pero suficientes para ser un fastidio y alterar el bienestar de nuestras mascotas.
En conversación con La Voz, Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, explicó tres errores comunes que los dueños cometen al tratar de eliminar garrapatas (como la conocida Garrapata Marrón del Perro, frecuente en interiores) en perros y gatos.
Esperar un cuadro de garrapatas para tomar medidas: Si esperamos a que las garrapatas empiecen a aparecer en el cuerpo del animal, la erradicación total llevará alrededor de tres meses, ya que los parásitos pasarán algunos días en el cuerpo de la mascota y bajarán para seguir reproduciéndose. Por ello se requiere “una estrategia preventiva sostenida” para romper el ciclo de reproducción e infestación.
Desestimar el tratamiento: La aparición de nuevas garrapatas después de haber tratado a la mascota no necesariamente indican ineficacia, ya que estas criaturas pasan la mayoría de su vida fuera de los animales, a los que acuden para intentar alimentarse. Si la solución médica está haciendo efecto, las garrapatas morirán poco después de adherirse a la piel.
Asociar el problema con el verano: Aunque la proliferación e infestación por garrapatas es más frecuente en las épocas de calor, sin duda pueden sobrevivir en diferentes condiciones climáticas. Considerando que pueden transmitir ciertas enfermedades a las mascotas, los expertos recomiendan mantener la protección durante todo el año.
