El dueño del vehículo confirmó que la empresa enfrenta extorsiones por parte de una banda criminal.
La ola de violencia contra el sector transporte se recrudece en el Callao, donde delincuentes incendiaron una combi de la empresa Néstor Gambetta en la zona de Dulanto. El propietario del vehículo denunció que el ataque es una represalia vinculada a la extorsión, revelando que los transportistas de dicha línea se ven obligados a pagar cupos diarios de entre 8 y 10 soles. El atentado dejó la unidad completamente calcinada y provocó daños parciales en otros tres automóviles de la zona, mientras la policía analiza las cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
El siniestro ocurrió específicamente en la calle José Carlos Mariátegui, donde sujetos desconocidos prendieron fuego a la unidad de transporte público. El dueño, quien solicitó el anonimato por temor, manifestó su consternación al perder su herramienta de trabajo, valorizada en aproximadamente 10 000 dólares. Según su testimonio, fue alertado por el vigilante de la cochera, pero al llegar el fuego ya había consumido la estructura interna del vehículo, dejándolo totalmente inutilizado.
Impacto colateral y miedo en la zona
El incendio no solo afectó a la empresa Néstor Gambetta; las llamas alcanzaron a tres vehículos particulares de vecinos colindantes, quienes lograron retirar sus unidades antes de que fueran destruidas. Tras el ataque, el afectado acudió a la Comisaría PNP Dulanto para formalizar la denuncia.
No obstante, el ambiente en el vecindario es de absoluto hermetismo, ya que los residentes evitan declarar ante el temor latente de sufrir represalias por parte de las bandas criminales que operan en el primer puerto.
Las autoridades policiales han iniciado las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los atacantes. Un factor determinante para el esclarecimiento de los hechos será el análisis de los registros de las cámaras de vigilancia ubicadas en las inmediaciones de la calle Mariátegui.
Estos dispositivos habrían captado el trayecto de los delincuentes antes y después de perpetrar el incendio provocado, lo que permitiría desarticular la organización criminal que mantiene bajo asedio a los transportistas del Callao.
