Fuente: MinergiaEnergia
La minería en el Perú se consolida como el eje estratégico del crecimiento económico para 2026, impulsada por una cotización histórica de metales y una transición energética global que demanda mayores volúmenes de cobre, oro y plata.
En un contexto marcado por tensiones geopolíticas y el auge de los vehículos eléctricos, el sector no solo ha registrado incrementos de doble dígito en sus exportaciones y recaudación fiscal durante 2025, sino que proyecta un superávit comercial creciente que superaría los 38,000 millones de dólares para el cierre del presente año, posicionando al país ante la oportunidad de fomentar un desarrollo descentralizado y generar empleo formal masivo.
La transición hacia energías sustentables y la migración de la industria automotriz hacia la electromovilidad han disparado el valor de los insumos mineros peruanos. Al cierre de 2025, el oro alcanzó los 4,320 dólares por onza (un alza del 64.35%), mientras que en las primeras semanas de enero de 2026 ya se sitúa en 4,588 dólares.
El cobre, principal producto de exportación, cerró el año pasado en 5.62 dólares la libra y mantiene su tendencia alcista en 2.92% a inicios de este año. Por su parte, la plata registró un crecimiento excepcional del 149.48% en 2025, cotizándose actualmente en 88.53 dólares, reflejando la aceleración de una demanda mundial que el Future Minerals Forum define como el «amanecer de una nueva era de desarrollo».
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) reportó que la inversión minera entre enero y octubre de 2025 ascendió a 4,482 millones de dólares, un incremento del 17.7% respecto al periodo anterior, con un fuerte énfasis en exploración e infraestructura.
Este flujo de capital ha permitido que el empleo formal directo alcance los 280,674 puestos de trabajo a octubre de 2025, con Arequipa y Moquegua liderando la ocupación regional. Además, la recaudación fiscal del subsector minero experimentó un salto del 31%, sumando 19,739 millones de soles que fortalecen el erario nacional y las transferencias por canon y regalías hacia las regiones.
El Perú cuenta con una cartera de 65 proyectos mineros valorados en 63,005 millones de dólares, cuyo desarrollo activaría encadenamientos productivos clave en logística, transporte y metalmecánica. No obstante, el auge de los precios también ha exacerbado la minería ilegal de oro, que según el IPE moviliza cerca de 12,000 millones de dólares anuales.
Ante este escenario, y en el marco de un año electoral decisivo, el Ejecutivo impulsa la nueva Ley para la pequeña minería y minería artesanal (Ley MAPE) con el fin de ordenar el sector y evitar nuevas prórrogas del Reinfo, buscando que el dinamismo extractivo se traduzca en una estabilidad social y ambiental sostenible.
