Foto: Presidencia de la República
Durante una reunión realizada con el presidente José Jerí en el marco de la paralización de labores que convocaron para este miércoles 14 de enero, un grupo de representantes de los gremios de transportistas demandó al mandatario de la Nación su preocupación y malestar por la creciente inseguridad ciudadana y cuestionaron la labor de algunos interlocutores del Gobierno.
Los conductores alertaron que la inseguridad en las rutas de Lima ha alcanzado niveles críticos ya que las bandas criminales ya no solo utilizan armas de fuego, sino que han empezado a emplear granadas de guerra para amedrentar a los choferes.
Indicaron además que el sicariato se agrava y que muchos trabajadores se ven obligados a pagar cupos diarios a extorsionadores para poder operar. Esta situación, señalaron, ha generado que miles de transportistas abandonen el país por temor a perder la vida.
Otro de los dirigentes sostuvo que cerca de 36 mil choferes han emigrado a España ante la falta de garantías para trabajar en el Perú. Asimismo, solicitaron atención del Estado para los hijos de conductores asesinados en ataques vinculados a la criminalidad organizada.
Los gremios también expresaron su rechazo a la labor de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao. Según indicaron, el organismo se enfoca en perseguir y confiscar unidades con fines recaudatorios, sin ofrecer soluciones estructurales al sector.
Ante los reclamos, el presidente de la República se comprometió a establecer una mesa de diálogo formal con los gremios de transportistas, con reuniones cada 15 o 20 días. El mandatario pidió evitar etiquetas que interrumpan la comunicación y aseguró que las demandas serán consideradas en próximos anuncios oficiales.
