Fuente: Lesaffre Perú
Por Sofía Saturno- Nota Especial Navidad
De origen italiano, el panetón se convirtió en un ícono peruano con múltiples preparaciones, variedades y acompañamientos regionales.
El panetón tiene su origen en Milán, Italia, donde se elaboraba como un pan dulce con frutas confitadas y pasas para las celebraciones navideñas. La tradición llegó al Perú con la migración italiana en el siglo XX, especialmente con familias que introdujeron sus recetas en Lima.
Con el tiempo, el panetón dejó de ser un producto exclusivo y se convirtió en un símbolo popular de la Navidad peruana, presente en casi todos los hogares durante diciembre.
En sus primeras preparaciones en el Perú, se mantenía la receta clásica con frutas confitadas y pasas, pero pronto se adaptó al gusto local, reduciendo la cantidad de frutas y aumentando la esponjosidad
Hoy existen diferentes tipos de panetón: el tradicional con frutas y pasas, el chocolateado, el relleno con crema o manjar blanco, y versiones artesanales con ingredientes locales como quinua o cacao amazónico.
El Perú es uno de los países con mayor consumo de panetón en el mundo, solo detrás de Italia, lo que demuestra su arraigo cultural.
En Lima, la costumbre más extendida es acompañar el panetón con una taza de chocolate caliente, tradición que se repite en las chocolatadas populares organizadas en barrios y comunidades.
En la sierra peruana, el panetón suele servirse con café pasado o infusiones de hierbas, adaptándose al clima frío y a las costumbres locales.
En la selva, algunas familias lo acompañan con jugos naturales o refrescos, aprovechando la abundancia de frutas tropicales.
El panetón también se ha convertido en un producto de innovación empresarial, con marcas nacionales que compiten con las internacionales y con emprendedores que lanzan ediciones limitadas cada temporada.
Además de su consumo doméstico, el panetón es protagonista de las chocolatadas solidarias, donde se reparte junto con chocolate caliente a niños y familias en situación vulnerable, reforzando su carácter comunitario.
La diversidad de preparaciones y acompañamientos refleja cómo el Perú ha hecho suyo este producto extranjero, convirtiéndolo en un símbolo de unión y celebración.
Hoy, el panetón no solo es un postre navideño, sino un elemento cultural que une generaciones y regiones, reafirmando su lugar en la mesa peruana.
El panetón, nacido en Italia y adoptado por el Perú, es más que un pan dulce: es una tradición que une familias, comunidades y regiones, adaptándose a los sabores locales y convirtiéndose en un ícono de la Navidad peruana.
