El registro fue posible mediante el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA, herramienta clave para el monitoreo del Sol.
El Sol emitió una intensa llamarada solar que alcanzó su punto máximo el 30 de noviembre de 2025, siendo clasificada como un evento de clase X1.9. El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA, dedicado al monitoreo constante de la estrella, logró capturar una imagen detallada de la erupción.
La magnitud del evento y sus consecuencias
La clase X es la designación que reciben las llamaradas solares más intensas. Dentro de esta categoría, el número (1.9 en este caso) proporciona información adicional sobre su potencia. La imagen obtenida por la NASA, coloreada en naranja y amarillo, muestra un subconjunto de luz ultravioleta extrema que resalta el material extremadamente caliente emitido durante el fenómeno.
La NASA explicó en su sitio web que las llamaradas solares son potentes ráfagas de radiación. Aunque la radiación perjudicial no tiene la capacidad de penetrar la atmósfera terrestre para afectar físicamente a los humanos en tierra, una llamarada de suficiente intensidad puede provocar graves perturbaciones en la capa atmosférica donde viajan las señales de comunicación y el GPS.
Potenciales efectos en la tierra:
Estas erupciones tienen la capacidad de afectar infraestructura crítica, incluyendo las comunicaciones por radio, las redes eléctricas y las señales de navegación. Además, suponen riesgos potenciales para las naves espaciales y los astronautas en órbita.
Para conocer con precisión cómo este clima espacial podría influir en la Tierra, se recomienda visitar el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica), la fuente oficial del gobierno estadounidense para recibir pronósticos, vigilancias, advertencias y alertas.
La NASA mantiene una vigilancia constante del Sol y del entorno espacial circundante, utilizando una flota de naves espaciales dedicadas a estudiar desde la actividad y la atmósfera solar hasta las partículas y los campos magnéticos en el espacio que rodea nuestro planeta.
