La fiesta de Tata Pancho y su camino para ser declarada Patrimonio de la Nación.
Una de las celebraciones religiosas y costumbristas más importantes del calendario jubilar de Puno es la que rinde homenaje a San Francisco de Borja, conocido cariñosamente por miles de devotos como “Tata Pancho”. Esta festividad es el epicentro de la identidad aimara, reuniendo fe, historia y una riqueza cultural inigualable en la región.
La provincia de Yunguyo es el corazón de la Festividad de San Francisco de Borja, su santo patrón. En el calendario 2025, la celebración se extiende del 7 al 12 de octubre, teniendo como fecha central el 10 de octubre. Dada su importancia, el gobierno regional de Puno ha declarado este día como no laborable para los trabajadores de entidades públicas en la provincia.
El nombre popular de Tata Pancho surge de la unión de dos palabras: Tata, que en aimara significa Padre y que las comunidades de esta etnia del altiplano usan para designar a sus santos patrones; y Pancho, el tratamiento familiar o de cariño que se le da a quienes llevan el nombre de Francisco.
El origen del culto en Yunguyo se remonta a la época de la Colonia. Según la tradición oral, cerca de la actual frontera con Bolivia, en un lugar de Puno llamado Milagro, el santo Francisco de Borja se apareció en forma de una cruz de piedra ante humildes agricultores.
La noticia del suceso se difundió rápidamente y los habitantes decidieron trasladar la cruz al pueblo. Los jóvenes más fornidos lograron llevarla una distancia, pero al llegar a la localidad de Chacapata, la cruz se volvió repentinamente pesada, impidiendo su traslado. Este hecho fue interpretado como una decisión del santo de quedarse en ese lugar, marcando allí el inicio de las primeras celebraciones en honor de Tata Pancho. Posteriormente, la cruz fue trasladada al ala derecha del templo de Nuestra Señora de la Asunción, en la actual provincia de Yunguyo, donde se encuentra hasta hoy y es visitada por miles de fieles.
El próximo reconocimiento como patrimonio nacional
El valor cultural, histórico y social de la festividad fue reconocido por el Estado peruano. El 2 de junio de 2011, el Ministerio de Cultura declaró la Fiesta de San Francisco de Borja o Tata Pancho como Patrimonio Cultural de la Nación.
Esta declaratoria se basó en que la celebración constituye una expresión regional de la identidad aimara que se ha reforzado de manera consciente en las últimas décadas. Es un claro ejemplo de la notable creatividad de esta cultura, la cual se manifiesta en sus creencias, música, danza, tradición oral y gastronomía, logrando trascender incluso las fronteras nacionales.
Los preparativos de la fiesta se inician con semanas de anticipación, destacando un profundo sincretismo andino-cristiano. La solemnidad incluye una misa celebrada el 10 de octubre, seguida de una multitudinaria procesión por las principales calles de Yunguyo, con la participación de autoridades y devotos de diversas regiones.
La devoción se complementa con la rica tradición folclórica de Puno, considerada la Capital del Folclore Peruano. Los eventos culturales incluyen concursos de trajes de luces, bandas de músicos y la Gran Parada Folclórica.
La festividad arranca oficialmente el 9 de octubre con la Gran Entrada de Alba. En este evento, las calles de Yunguyo se llenan de agrupaciones de Sikuris, cuyos instrumentos de viento andinos son los preferidos de Tata Pancho. A ellos se unen comparsas de Sikumorenos y elencos de otras danzas icónicas puneñas como la Morenada, Diablada y Waca Waca. El homenaje se convierte en una suma de plegarias, cantos y danzas, un verdadero compendio de la tradición que Yunguyo ofrece a sus visitantes.
Durante la celebración, la gastronomía típica puneña es protagonista, con potajes que alimentan tanto el cuerpo como el espíritu festivo:
- Chairito: Una suculenta sopa preparada con carne de res, rachi (panza), chalona (carne seca), chuño negro, papa blanca, habas, trigo y diversas verduras.
- Sopa de Carachi o Chaulla Wallaque: Considerada una «parihuela altiplánica», se prepara con el pescado carachi extraído del lago Titicaca (a veces reemplazado por trucha o pejerrey). Es conocido popularmente como un «levanta muertos» por su fama de reconstituyente.
- Asado de Chancho: Porciones de cerdo al horno, aderezadas con ají, pimienta y limón. Se acompaña con ocas cocidas (huatias), papas sancochadas, ensalada y la salsa ocopa.
- Queso Umachi: Un guiso de queso desmenuzado, cocinado con leche y aderezado con chijchipa, una planta silvestre de Yunguyo, y salsa a base de ají.
La Festividad de San Francisco de Borja es vital para la identidad de la población de Puno y, en particular, para los habitantes de Yunguyo. Representa una expresión regional de la identidad aimara que se ha fortalecido en las últimas décadas, sirviendo como un claro ejemplo del sincretismo cristiano católico y la cultura ancestral aimara.
La manifestación de fe y devoción en Tata Pancho se convierte en un vehículo para mostrar la notable creatividad cultural de la región, expresada en sus creencias, música, danzas y gastronomía, lo que le permite trascender las fronteras y reafirmar a Puno como un referente cultural a nivel nacional.
