El supertifón Ragasa ha tocado tierra en la provincia de Cantón, el centro industrial más importante de China. El impacto del fenómeno ha provocado la evacuación de casi dos millones de personas y ha paralizado gran parte de la actividad productiva.
El temporal llegó a la isla de Hailing a las 17:00 horas del miércoles, después de pasar cerca de Taiwán y Hong Kong. Se espera que Ragasa continúe su trayectoria hacia el oeste, debilitándose de forma gradual.
Medidas de emergencia y afectaciones
Las autoridades de Cantón, provincia con 127 millones de habitantes, evacuaron de manera preventiva a más de 1.89 millones de personas y activaron las alertas naranja y roja por tifón y marejada ciclónica, respectivamente.
En la ciudad de Shenzhen, un punto clave de la industria, se evacuó a 400.000 personas. El aeropuerto, el cuarto más transitado del país, se mantiene cerrado desde el martes. Por su parte, la ciudad de Cantón, con 18 millones de habitantes, experimentó ráfagas de viento de hasta 41 metros por segundo y ha implementado los llamados «cinco paros»: suspensión de clases, trabajo, producción, transporte y comercio. Los servicios esenciales se mantienen operativos y se han habilitado 1.570 refugios.
Hasta el momento, no se ha informado sobre el número de industrias que han detenido sus operaciones ni las posibles pérdidas económicas que esto ha generado.
