“Viajar por un propósito”… Por Eliana Vílchez

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AIESEC MÉXICO, me dio la oportunidad de vivir una experiencia que ha conectado mis objetivos con el crecimiento del alma.

Hace nueve meses decidí dejar el trabajo en oficina, para marcar una diferencia en mi vida profesional y personal: Servir en un trabajo social, fue AIESEC INTERNATIONAL, una organización que contribuye a jóvenes a buscar el desarrollo de su potencial de liderazgo a través de experiencias de aprendizaje, experiencias voluntarias y prácticas corporativas, me ayudaron a tener esta oportunidad que hoy en día ha cambiado mi vida y me ha motivado a salir de mi zona de confort y hasta quedarme a vivir en México, para empezar un nuevo futuro,  lleno de retos, oportunidades, de  bajones, alegrías y porque no de temores, y es que el mundo está lleno y vacío a la vez.

Ser joven hoy en día, no es fácil como se cree.  Y eso que todo el mundo siempre repite lo mismo: “ojalá tuviera tu edad” o el clásico “yo a tú edad”, y es cuando pienso en el compromiso de ser joven y enfrentarte a una sociedad diferente, y como te puedes sentir en el camino nuevo que has decidido llevar, ahí está el llamado peor amigo “decepción” o “derrota”, esas palabras que detestamos escuchar y que a la gente le gusta decir, pero hay algo muy cierto, la decepción no mata, al contrario enseña y la derrota no te destruye, te hace fuerte.

Cuando decides viajar para pasear, conocer, distraerte y tener unas mini vacaciones, es distinto, a viajar por un objetivo de dos meses, de seis meses o de toda la vida. El primer día en la Fundación de Apoyo a la Juventud en México, proyecto el cual me asignaron, sentí que realmente mi compromiso con esa organización tenía que ser grande, y es que cuando conocí al equipo que trabaja por ofrecer una mejor calidad de vida, educación y participación juvenil para los jóvenes mexicanos, me hicieron creer en el verdadero sentido de mi viaje, me enamoré literalmente de esta organización, ese amor que sana, que nos inspira, que nos ayuda a ser mejores personas y profesionales.

Mi experiencia en la Fundación, fue trabajar en la colaboración de organizar talleres de participación juvenil, coordinar los contenidos para la página web y redes sociales, cubrir los eventos y participaciones juveniles en diversas actividades y lo más valioso que hasta hoy me ha dejado esta experiencia, conversar con los jóvenes de México y conocer su realidad, de esa que muchos ignoran y no dan la importancia debida, aquellos jóvenes que quieren estudiar, que desean cumplir sus sueños y sobretodo que llevan en el alma un sentido de vivir y servir para los demás, definitivamente aprendí de ellos, me di cuenta que ser profesional, no solo es un título, ni que me digan licenciada, o que trabaje en una súper empresa y gane mucho dinero, me di cuenta que lo más valioso es lo que uno lleva en el espíritu y que el trabajo que realices sea sincero y de corazón.

Hoy, soy parte de la organización juvenil del Consejo Estudiantil Universitario – CEU en la Ciudad de México. Participo como parte de la coordinación de comunicaciones, realizando proyectos de participación juvenil ciudadana, de problemas sociales y participación política juvenil, además de ir de la mano con una organización de Jóvenes Latinos en México, que se ha creado con el fin de ser pioneros importantes de nuestro patrimonio para trabajar por la valorización y la construcción del orgullo latino, dándole valor simbólico a nuestras identidades culturales, gastronómicas y desarrollos sociales.

Gracias AIESEC CATÓLICA – PERÚ, por darme la oportunidad de poder vivir esta maravillosa experiencia de representar a mi país en México, un país que me abrió las puertas para explorar mis metas.

¿Y tú, porqué viajas? … Descubre AIESEC PERÚ

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