“Una reflexión en el día Internacional de la Mujer”… Por: Olivia Jaras

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Una vez más llegamos a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer… y una vez más también, seguimos siendo el eslabón más débil de la cadena en cuanto a salarios en nuestros lugares de empleo.

Si bien es cierto que hoy en día hemos logrado el derecho de presentarnos a las mismas oportunidades de trabajo que nuestros colegas hombres, o que en algunos países Latinos se hayan extendido los plazos de fuero materno, también es cierto que aún estamos muy por debajo de alcanzar los mismos sueldos de nuestros pares masculinos.

En este Día Internacional de la Mujer no sólo es un día importante para reconocer los avances que hemos alcanzado a lo largo de muchos años de lucha continua, sino que además, es la ocasión perfecta para determinar las metas que debemos plantearnos como individuos, como conglomerado y como sociedad.

El problema nace en que en los eslabones más altos que suponen influenciar el comportamiento de sociedad, nuestros líderes no entienden que como mujeres, es nuestra responsabilidad el saber valorarnos en el mercado laboral. Lamentablemente no basta engendrar cambios a nivel gubernamental e institucional. En cuanto al cierre de la brecha salarial, es fundamental que cada mujer entienda como valorarse en su mercado respectivo y cómo negociarlo. Demás está decir que como mujeres ya cargamos con suficientes responsabilidades, pero la verdad es que si ignoramos nuestra culpabilidad en el problema de la brecha, es literalmente imposible cerrarla.

Aunque no sea intencional, si insistimos en culpar a nuestros gobiernos, a nuestros empleadores y a nuestra sociedad en general por “prejuicios arraigados” en contra del sexo femenino, olvidamos por completo cargarle a la mujer la responsabilidad de saber cuanto vale y como pedirlo. Un buen ejemplo de esto es evidenciado en la afirmación de Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas “en el Día Internacional de la Mujer, debemos comprometernos a hacer todo lo posible para superar los prejuicios arraigados, apoyar la participación y el activismo y promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer”.

Declaraciones como esta asumen que la mujer es débil y que para llegar a la igualdad requerimos que la mujer se sienta mentalmente empoderada para obtener niveles aceptables de equidad. Quizas fisicamente los hombres estén capacitados con un sistema muscular más desarrollado, pero si aceptamos que por lo general las mujeres somos emocionalmente más fuertes e intuitivas que el sexo opuesto, podemos re-calibrar nuestra perspectiva para apreciar la importancia de nuestro rol en saber cuánto valemos y como pedirlo.

Como en un dicho budista, echarle la culpa a “otros” es como tomarse uno mismo el veneno y esperar que los “otros” se envenenen. Por lo mismo, ¿Cómo podemos pretender empoderar a generaciones de mujeres por venir, si no podemos lidiar con nuestras propias inseguridades?

En conclusión, en este Día Internacional de la Mujer, es fundamental reconocer nuestros logros, pero es igual de importante reconocer -en nosotras mismas- dónde estamos fallando. ¿Estás ganado lo que mereces? ¿Sabes cuánto vales? Y si no lo sabes… ¿dónde recae tú responsabilidad en esta ecuación? Porque al final de cuentas, si tu no sabes cuánto vales, ¿Por qué habría de saberlo alguien más?

Deseándoles un día muy introspectivo,

Olivia Jaras
y el Equipo de Salary Coaching for Women