¿Somos un país desahuciado?… Por Octavio Huachani Sánchez

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No solo es el crudo invierno lo que mantiene en zozobra a todo el país y viene causando estragos en la salud y vida de muchos peruanos. También es el clima político, enrarecido por las ambiciones de conocidos políticos que han hecho un deporte al cambio de camisetas o bancadas a la mitad del partido como si se tratara de algo natural.

Enrarecido también por los parlamentarios adictos a los blindajes a personajes corruptos comprobados (jueces, fiscales, militares, etc.); a la no tan extraña demora en aprobar leyes que beneficiarían al pueblo (medicamentos genéricos, prohibición del uso de bolsas de plástico, el, uso de rombos, etc.); pero que son prestos para hacer lobbies a favor de empresas de cuestionados personajes como el llamado “rey de la pesca negra”, o de leche Gloria para que vendan a los peruanos leche recombinada con agua y leche en polvo comprada en el extranjero en desmedro de Fondo Nacional de Ganadería Lechera.

También, como no, por ministros (¿insensibles, incapaces? responsables de la falta de empleos para los jóvenes, de la reducción de los derechos de los trabajadores como las CTS o de la postergación del pago de las vacaciones, del abandono de los miles de damnificados por los fenómenos naturales -en el norte y sur del país-, que hasta ahora no reciben ayuda; de los afectados por el intenso frio en Puno y Arequipa pese a que hace mes y medio las autoridades prometieron ayudarlos con frazadas y carpas pero que  ahora dice que recién les llegará este fin mes.

Ministros responsables por su demostrada incapacidad de gasto del presupuesto asignado a cada ministerio para inversiones que beneficiarían a los más necesitados. El caso del ministerio del ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), es el ejemplo más pavoroso de la ineficiencia.

Según el portal de ministerio de Economía, hasta el 30 de abril del presente año el Midis no ejecutó ni un solo sol del presupuesto asignado a ese sector y que asciende a S/ 533,000.  Una censurable inercia ya que entre sus principales funciones está formular, planificar, dirigir, ejecutar, supervisar y evaluar las políticas sectoriales en materia de desarrollo e inclusión social para el mejoramiento de la calidad de vida de la población más vulnerable, es decir los más pobres que no son pocos.

Para tener una mejor idea del daño ocasionado por esta negligencia, hay que señalar que según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el último año el número de pobres aumentó y actualmente supera los 6 millones de peruanos y que el ministerio de Desarrollo e Inclusión Social es responsable del funcionamiento de los programas sociales, Juntos, Pensión 65, Cuna Más, Qali Warma, Contigo y País.

Todo lo descrito nos muestra como un país enfermo y esa  sensación es percibida o experimentada por la población e influye en su comportamiento y causa una reacción de rechazo.

¿Qué hacer?

Dentro del brumoso e incierto el panorama político que vivimos, ¿la propuesta presidencial sería la solución a todos nuestros problemas?

Difícil creerlo. De aprobarse el adelanto de las elecciones generales o la vacancia presidencial que proponen los apristas de hecho las cosas no serán las mejores.

Ya algunos dinosaurios de la política han empezado a declarar en algunos, programas televisivos que el congreso necesita de gente con experiencia. El primero que apuntó fue Antero Flores Araoz. El otro es el inefable Francisco Diez Canseco quien no tiene empacho en decir que “Chibolín” podría el candidato presidencial de su partido Nación.

Dejando de lado lo folclórico de la política el analista político y  exintegrante de la comisión de alto nivel para la Reforma Política, Martín Tanaka, declaró que un posible adelanto de elecciones generales al 2020 podría beneficiar a quienes se encuentran procesados por la justicia y desean postular. Una de ellas sería la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori Higushi.

Tanaka señaló que Fujimori Higushi podría ser candidata a la Presidencia de la República ya que no tiene una sentencia en firme y que la Ley Electoral no señala impedimento ante una prisión preventiva.

“Si acaso Keiko Fujimori  resulta elegida y asuma la Presidencia de la República, sería protegida por su inmunidad”, finalizó.

Aquí surge la pregunta: ¿Quién en su sano juicio podría volver a votar por los fujimoristas después de todos su blindajes, prepotencias y abusos (del que no salvó ni el hermano de su lideresa y sobre todo después que Cecilia Chacón declaró tras el mensaje presidencial de Martín Vizcarra proponiendo que adelante elecciones para el 2020:  “Esa es una respuesta que genera el apoyo de la población, aunque no se le debería escuchar a este (…) la calle quiere muchas cosas y por la calle tampoco pagaría impuestos. ¿Le va a hacer caso a la calle porque no va a pagar impuestos? No”, expresó.

Menos por supuesto después de que al flamante presidente del Congreso Pedro Olaechea, asegurara que el “único lugar” en el cual las mujeres se relajan “es la peluquería”, porque ahí “se ocupan de ellas”. Claro que Olaechea no es un fujimorista formal, pero piensa, habla y actúa como fujimorista.

A lo largo de estos dos años Fuerza Popular ha ido perdiendo fuerza política, más de 20 congresistas han renunciado a ese partido, acaba de perder dos comisiones en el Congreso y según las encuestas cuentan con  el mayor rechazo de la población.

Pero, ojo, tampoco se trata de avalar al actual gobierno. No pocos analistas sugieren que Marín Vizcarra desea dejar la Presidencia porque no tiene capacidad de gestión. Hasta el momento todo han sido promesas y no puede exhibir una obra importante.

El tratamiento de Las Bambas no pudo ser peor. Primero otorga la licencia de construcción para al día siguiente enviar los primeros 400 policías y luego pide dialogo. Es decir puso la carreta delante de los caballos.

Y desde ayer  el ejército se encuentra resguardando las instalaciones de la empresa minera.

Un futuro sombrío que solo los votos bien pensados podrían cambiar. Pero si en Lima, donde se concentra la mayor población electoral del país, resultó elegido el candidato cuyo eslogan era “roba pero hace obras”, poco podemos esperar.

¿Seremos un país desahuciado? Usted tiene la respuesta.