Revaloran vida y obra del prócer Sánchez Carrión

0
395

Hoy viernes se realiza en la sede del Parlamento un conversatorio sobre la vida, obra y pensamiento del prócer peruano José Faustino Sánchez Carrión.

La primera vicepresidenta del Congreso, Rosa María Bartra, anunció que hoy viernes se realizará en el Parlamento Nacional, el primer conversatorio sobre la vida, obra y pensamiento del prócer, José Faustino Sánchez Carrión (1787-1825), en cumplimiento de la Ley 30572 que declara el 2 de junio de cada año como el Día de este Forjador de la República del Perú y Benemérito de la Patria.

Desde Trujillo -donde cumple labores en el marco de la Semana de Representación Parlamentaria- la congresista destacó, con orgullo, la promulgación por parte del Poder Ejecutivo de la ley -que es de su autoría- precisamente para reivindicar la figura y trayectoria del prócer José Faustino Sánchez Carrión.

La ley 30572 señala que el Ministerio de Educación, el Ministerio de Cultura y el Congreso de la República, de acuerdo a sus competencias y funciones, dispondrán las acciones pertinentes para la difusión y celebración de la obra y pensamiento del también conocido como “El Solitario de Sayán”.

Este viernes 2 de junio, la primera vicepresidenta del Congreso Rosa María Bartra inaugurará a las 6 de la tarde el conversatorio sobre esta egregia figura de nuestra historia política en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea.

“¿Quién fue José Faustino Sánchez Carrión? Fue el relator de la primera Constitución Política del Perú (1823). Fue quien ideó nuestro modelo tal cual existe hoy, con separación de poderes. Fue el que redactó la primera Constitución e instituyó principios como la libertad y modernidad. Fue uno de los impulsores de la Universidad Nacional de Trujillo, de la Corte Superior de Justicia de Trujillo. Creó la Cancillería. Murió a los 38 años y en el tiempo que vivió dejó escuela de lo que significa hacer política”, relató.

La legisladora Bartra mencionó también que José Faustino Sánchez Carrión publicó el primer decreto que instituyó la muerte civil a los magistrados que incurran en prevaricato así como a los funcionarios públicos que cometieran delitos en el ejercicio de su función, es decir lo que hoy se conoce como corrupción.