Prescripción a favor de hermanas Fujimori revela peor rostro de impunidad

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En delitos contra el Estado peruano, advierte abogado de IDL, Carlos Rivera.

La prescripción del proceso que se seguía contra las hermanas Juana y Rosa Fujimori, por los delitos de asociación ilícita para delinquir y cómplices de peculado agravado, revela el peor rostro de la impunidad en delitos contra el Estado peruano, sostuvo hoy el abogado del Instituto de Defensa Legal (IDL), Carlos Rivera.

“Me parece un mensaje lamentable hacia la lucha contra la corrupción, más aún en estos momentos que estamos discutiendo la necesidad de aparatos de justicia eficientes que logren objetivos y cosas concretas”, declaró a la Agencia Andina.

Para el abogado, con Juana y Rosa Fujimori ha ocurrido algo similar que con su hermano, Alberto, sobre quien existió hasta tres pedidos de extradición cuando se encontraba en Japón, pero desde dicho país nunca se dijo explícitamente que la negativa respondía a una razón de carácter político: Japón no extradita a sus connacionales.

“Solo cuando Fujimori estuvo en Chile tras postular al senado japonés, recién nos dimos cuenta de que la extradición nunca avanzó. Hicimos una interpretación con abogados peruanos y japoneses y supimos la razón. Antes siempre nos dijeron que había problemas en la traducción del expediente”, recordó.

“El mensaje negativo no solo es para el Perú. Las hermanas Fujimori cometieron crímenes contra el Estado peruano. Se robaron dinero, ropa y bienes que ciudadanos japoneses donaron con la mejor buena voluntad para peruanos de escasos recursos”, añadió Rivera.

Recordó que el caso contra las hermanas Fujimori, por el desvío de donaciones provenientes de Japón con fines sociales, fue uno de los primeros emprendidos por la Procuraduría Anticorrupción cuando estuvieron al frente de la institución

José Ugaz, Luis Vargas Valdivia y Ronald Gamarra.

A Juana y Rosa Fujimori se les acusaba por el desvío de dinero de donaciones japonesas, las cuales tenían como destino su ONG Apenkai, pero que fueron a parar a cuentas bancarias privadas.

(Fuente: Andina)