Más de diez enfermedades pueden prevenirse con el lavado de manos

0
618

Esta práctica saludable puede remover un 80% de microorganismos perjudiciales para la salud.

El lavado de manos con agua y jabón, por un lapso no menor de 20 segundos, previene más de una decena de enfermedades, ya que con esta práctica saludable se puede remover alrededor del 80 % de microorganismos perjudiciales para la salud.

Con relación a ello, especialistas de la Dirección de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud (Minsa), resaltan que el lavado de manos protege a la población de infecciones en los ojos, como la conjuntivitis por ejemplo; influenza o gripe estacional, hepatitis A, tifoidea, diarrea, cólera, parasitosis intestinal, neumonía e infecciones en la piel.

Asimismo, esta acción es una de las medidas de protección ante el reciente brote de casos del síndrome Guillain-Barré en el país, agregaron.

El lavado de manos puede reducir las enfermedades diarreicas en un 80 % y las infecciones respiratorias en un 20 %, condiciones de salud que -según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)- ocasionan anualmente la muerte de más de 3.5 millones de niños y niñas menores de cinco años.

“El uso del alcohol en gel solo es recomendado en casos de emergencia, es decir, cuando no se tiene acceso al agua potable”, indicaron los especialistas.

Recomendaron, además, que los momentos claves para el lavado de manos son: después de ir al baño, antes y después de comer, cuando se manipulan los alimentos, después de realizar la limpieza del hogar, luego de cambiar los pañales del bebé, antes y después de atender a enfermos en casa, cuando las manos estén visiblemente sucias y después de manipular animales.

El dato:

– Los siete pasos para lavarse las manos correctamente son: libera de tus manos y muñecas toda prenda u objeto, mójate las manos con suficiente agua a chorro, enjabónate y frótate las manos por lo menos 20 segundos, enjuágate bien las manos con abundante agua, sécate utilizando papel toalla o una toalla limpia, cierra el caño utilizando papel toalla o una toalla limpia, elimina el papel toalla o tiende la toalla utilizada para ventilarla.