“La oportunidad perdida”… Por Octavio Huachani Sánchez

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Sin duda las detenciones de Ana Herz de Vega y Pier Figari, las personas más cercanas a la lideresa de Fuerza Popular Keiko Fujimori Higushi servirán a la fiscalía para cruzar sus testimonios con las declaraciones realizadas por un testigo protegido.

A eso habría que agregar la documentación que hubieran incautado en los allanamientos efectuados de sus domicilios. Ana Herz de Vega reside en Surco mientras Pier Figari vive en La Molina.

Ana Herz de Vega y Pier Figari, los dos principales asesores de Keiko fueron detenidos cuando participaban en la marcha por la libertad de Fujimori Higushi.

El cargo que imputan es por lavado de activos al partido Fuerza Popular (FP).

Hay que señalar que ambos gozaban de la total confianza de la lideresa de FP. Tanto así que cuando un sector de ese partido le pidió que retirara de su entorno a Pier Figari y Ana Herz de Vega porque se oponían a la excarcelación del expresidente Alberto Fujimori la respuesta de Keiko Fujimori fue renovarles su confianza.

Por su parte, Carmela Paucará Paxo, secretaria personal de Keiko Fujimori se entregó a la policía después de haber permanecido prófuga por varios días. En la resolución de la solicitud para su detención preliminar, se cita al  testigo protegido identificado con TP 2017-55-3, quien señaló que Carmela Paucará “si bien figuraba en la nómina como secretaria del Partido Fuerza 2011 en realidad cumplía funciones de secretaria personal de Keiko Fujimori Higuchi”.

El mismo testigo señala que Paucará Paxo llevó el control de todas las citas y reuniones de Fujimori Higuchi desde la campaña del 2011. Añade que “Carmela Paucará las citas no oficiales las anotaba en una agenda que era un papel que destruía”.

La vivienda de Carmela Paucará también fue allanada. Ella reside en Villa El Salvador.

La ocasión desperdiciada

Según trascendió al momento de la detención de estas tres personas la policía les incautó sus teléfonos móviles los que serán sometidos para revisar el registro de las llamadas telefónicas entrantes y salientes lo que sin duda brindará una información detallada que servirá a ambas partes porque dilucirá la inocencia o culpabilidad de los detenidos.

Sin embargo hubiera sido más importante, si el actuar de la policía que intervino a la lideresa de Fuerza Popular cuando fue a rendir su instructiva en el marco de una investigación por presunto lavado de activos, hubiera sido otro.

Como sabemos ella fue acompañada de su esposo, Mark Vito.

Todos fuimos testigos, a través de las imágenes de la televisión,  como, al momento de su detención, Keiko Fujimori le hace entrega de su celular a su esposo que raudo lo esconde en el bolsillo de su saco.

Sin duda la incautación del teléfono móvil de la lideresa de Fuerza Popular y la posterior revisión del registro de sus llamadas hubieran dado valiosa información que hubiera cambiado, de una vez por todas, el oscuro panorama político que vivimos todos los peruanos.