“José Yactayo, justicia que tarda”…Por: Octavio Huachani Sánchez

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Lima, 15, marzo 2017 (peruinforma.com / escrito por: Octavio Huachani Sánchez).-

Han transcurridos más 15 días y aún no hay una pista sólida y seria. Solo trascendidos, proporcionados por la propia policía, cuya intención es confundir malévolamente tratando de darle un cariz sensacionalista y oprobioso, sin importarles manchar el prestigio y buen nombre de José Yactayo.

Y en este juego, lamentablemente han caído revistas como Caretas que, sin duda, ha perdido la brújula y vena periodística que le impuso Enrique Zileri porque necesariamente los “datos” que les fueron brindados por algún oficioso policía debieron ser cruzados y además, en este caso, tuvieron que buscar la opinión de un especialista en temas informáticos.

No hay que olvidar que Pepe Yactayo se había especializado en la edición de documentales, labor que necesariamente requiere de una computadora especial por su calidad y capacidad de almacenamiento, “Isla de Edición”, le llaman. Ni hablar de una lap-top, que como algunos sugieren, fue  manipulada con la intención de ocultar “pruebas”.

A casi 20 días de su horrendo crimen los familiares, amigos y colegas de Yactayo solo desean que la policía demuestren la misma celeridad y eficiencia con la que actuó en el caso del mayor PNP, Felipe Andrade Arroyo quien fue asesinado al intentar frustrar un asalto en el jirón Áncash, Barrios Altos y en apenas dos días sus colegas lograron capturar a Pablo Andrés Sinchi Galarreta, presunto asesino del mayor.

Pilatos con uniforme?

Lamentablemente notamos que la cosa no va por ahí. Ofrecer 30 mil soles a quien ayude a capturar a los asesinos de Yactayo es un tácito abandono de la labor policial y un reconocimiento a su incapacidad.

Además, dejar el caso en manos de la población solo provocará que las especulaciones, de todo tipo, circulen maliciosamente sin respetar el dolor de doña Anita Rodríguez, madre de nuestro colega.

José Yactayo ya no está entre nosotros pero igual merece el respeto de todos.

Él era un profesional del campo de la comunicación con amplia experiencia en el periodismo televisivo y un gran maestro en las aulas universitarias. A sus 55 años, se encontraba estudiando una maestría en Comunicaciones lo que evidenciaba su permanente interés en la innovación de la narrativa de formatos televisivos y la integración con nuevos medios y redes. “Siempre hay algo nuevo por aprender” decía.

En los últimos años desarrolló su carrera profesional de manera  independiente. Antes y durante 30 años, transitó por las diversas áreas de redacción, cámara, fotografía, ediciones, guion, dirección, producción y diseño de proyectos, no solo televisivas o radiales sino también en medios impresos.

Descansa en paz Pepe.