Fisioterapia: una alternativa saludable para combatir disfunciones sexuales

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No es poco común, para hombres y mujeres, experimentar una amplia gama de problemas sexuales. Entre los hombres, las disfunciones sexuales se pueden manifestar con problemas de erección y/o eyaculación. Entre las mujeres, el dolor durante el acto sexual, también llamado dispauremia, o el vaginismo: una contracción de los músculos de la vagina que dificulta la penetración; incluso la anorgasmia, que es la incapacidad para alcanzar el orgasmo.

Todas estas afecciones podrían resolverse con fisioterapia. Suena muy simple, pero es necesario que ésta sea llevada por un experto en el tema.

La licenciada Yuliana Huamán Aguilar, médico tecnólogo de la carrera de Fisioterapia y Rehabilitación del Instituto Carrión, explica cómo la fisioterapia puede ayudar a los pacientes de disfunciones sexuales.

Un buen fisioterapeuta puede ayudar a reducir y aliviar el dolor en las relaciones sexuales mejorando el rango de movimiento, la movilidad y la fuerza de los músculos del suelo pélvico. Con ello, muchas mujeres y hombres obtienen una mejora evidente en la sensación y aprenden cómo usar el suelo pélvico para ayudar con el coito.

El procedimiento empieza porque un fisioterapeuta evalúe el músculo de piso pélvico y los músculos externos e internos alrededor de la pelvis. Por lo general, en esta evaluación también se revisan las caderas y la columna vertebral para determinar si hay tensión a través de estos músculos o si tienen una correcta coordinación entre contracciones y patrones de respiración.

Por supuesto, hay muchas disfunciones sexuales que no tienen que ver con el suelo pélvico y no podrán ser tratadas sólo con fisioterapia, para saber si el problema puede ser resuelto por un fisioterapeuta hay que estar atento a los síntomas que enumera la licenciada Huamán Aguilar, del instituto Carrión.

  • Incapacidad para lograr la penetración
  • Dolor dentro de la vagina, alrededor de la vulva o alrededor de la pelvis (incluidos los músculos y las articulaciones)
  • Sensación reducida con el coito / incapacidad para alcanzar un orgasmo
  • Eyaculación precoz
  • Síntomas persistentes de excitación.

Estás complicaciones se pueden prevenir también modificando el estilo de vida: evitar el sobrepeso, tener buenos hábitos miccionales, realizar deporte (excepto deportes de contacto cuando ya aparecen síntomas) y reducir el consumo de cafeína. Lo más recomendado es realizar ejercicios especiales para el suelo pélvico; adaptados y descritos por un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico para cada persona.