¿En que momento se jodió el Perú?…Por Octavio Huachani Sánchez

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¿Todo tiempo pasado fue mejor? Si nos referimos específicamente al Palacio Legislativo, tenemos que decir, sin duda alguna, que si.

En la Asamblea Constituyente 1978-1979 (hace 40 años) los escaños eran ocupados por ilustres políticos que dejaron para la historia grandes y sesudos debates.

El fundador y líder aprista, Víctor Raúl Haya de la Torre presidió la instalación solemne de la Asamblea Constituyente el 28 de julio de 1978 e inmediatamente dio inicio al debate de los preceptos constitucionales.

En los debates participaron Luis Alberto Sánchez, Andrés Townsend Ezcurra, Jorge del Prado, Genaro Ledesma, Carlos Enrique Melgar, Héctor Cornejo Chávez, Ramiro Prialé, Manuel Scorza, Enrique Chirinos Soto, Javier Valle Riestra, Hugo Blanco, Ricardo Napurí, Luis Bedoya Reyes, Víctor Freundt Rosell, Javier Ortiz de Zevallos, Luis Heysen, Carlos Manuel Cox, Fernando León de Vivero, Romualdo Biaggi, Héctor Vargas Haya, Mario Polar, Carlos Roca, Alan García, Roberto Ramírez del Villar Róger Cáceres Velásquez, Celso Sotomarino, Luis Alayza Grundy y Luis Enrique Fernández Chacón, entre otros.

Realmente era una delicia escuchar el debate, ora alturados ora fogosos, pero siempre respetuosos. Cada uno de ellos fijaba las posiciones ideológicas de su partido bajo la mirada atenta de Haya de la Torre, quien muchas veces llamó al orden a sus compañeros de partido como Valle Riestra y Carlos Enrique Melgar. Grandilocuentes ellos. O también deleitarse escuchando a Héctor Cornejo Chávez, con su magistral lógica jurídica.

Las sesiones eran vespertinas. Se iniciaban a las 5 de la tarde y usualmente concluían a las 5 de la mañana del día siguiente. Nadie se quejaba del arduo trabajo ni de lo poco que ganaban.

Las elecciones de 1980 tuvo 14 candidatos, algunos de ellos exconstituyentes. Ganó Fernando Belaunde de Acción Popular que también obtuvo la mayoría de parlamentarios.
Eran tiempos cuando los congresistas (diputados y senadores) eran señores de la política, y no como los actuales inquilinos del Congreso, donde algunos evidencian una lamentable pobreza intelectual además poca o ninguna cultura, lo que suplen con la prepotencia o la grita partidaria.

¿En que momento se jodió el parlamento?

Unos dicen que el crecimiento de la masa electoral produjo candidatos de escasos conocimientos sobre la labor que tendrían que desarrollar en el palacio legislativo. Otros a la escasa cultura política de los electores que hasta ahora se dejan llevar por sus emociones y simpatías.

Pero la escasa cultura política no es patrimonio exclusivo de los votantes. También de muchos congresistas y hasta del propio presidente del Congreso, Pedro Olaechea quien hace poco preguntó se acaso el Presidente Trump se atrevería a cerrar en Congreso de Estados Unidos.

Quizás el Presidente Trump no, pero si el Senado de Estados Unidos que en 1974 forzó la renuncia del Presidente Richard Nixon, cuando se comprobó la corrupción que habían descubierto el Washington Post en el caso Watergate, dirigido por el mismo Nixon y que había desarrollado una función de espionaje contra los Demócratas durante las elecciones de 1968.

El FBI encontró conexión entre los ladrones y dinero negro utilizado por el Comité para la Reelección del Presidente, la organización oficial de la campaña electoral de Nixon y el Partido Republicano.​​

¿Tenemos las autoridades que merecemos?

Un expresidente de República cumpliendo condena, tres con sendos procesos judiciales que figuran en las agendas de una empresa constructora corruptora que con espíritu democrático “coimeaba” a cuanto presidente, gobernador o alcalde elegidos por el voto popular, parecerían corroborar esta idea.

Además los continuados casos de corrupción política y judicial que a diario venimos conociendo podrían situar a nuestro país como un territorio lleno de corrupción. Aunque algunos congresistas acudan al sofismo que fueron aportes de campaña y eso no es delito. No importa que los dineros hayan salido de la Caja 2 que servía para para pagar o asegurar favores. Blindajes le llaman.

Y ellos son los que hacen una tenaz oposición al adelanto de elecciones que reclaman la mayoría de los peruanos. Más bien según ellos para preservar la democracia el Presidente Vizcarra autor del pedido de adelanto de elecciones, debería renunciar a su cargo.

Algunos intentan su vacancia pretextando cualquier motivo por nimio que este sea.

Si, ciertamente hay todavía mucho camino por recorrer para erradicar la corrupción en nuestro país.

Pero es necesario empezar a hacerlo aquí y ahora de otra manera proyectaríamos la idea de que todo el mundo estafa, que todos somos corruptos.
¿Cómo puede convivir una ciudadanía honesta al lado de grupos corruptos?

Un país donde las empresas grandes pagan menos impuestos que las pequeñas, donde los ricos pagan menos impuestos que los pobres y donde los encargados de administrar justicia no miden con el mismo rasero a pobres con ricos.

Hablamos de policías, jueces y fiscales. Los primeros que desaparecen de las calles apenas cae la tarde y, tardan, -en el mejor de los casos en atender denuncias sobre todo de mujeres agredidas. No son pocos los que te aconsejan no acudir a la policía si tienes algún problema.

De algunos fiscales que solícitos atienden de manera preferencial a los acusados que tienen la piel blanca mientras a los de “color modesto” apenas los escuchan.

Muchos fallos judiciales han sido seriamente criticados debido a que siempre favorecen a quienes están involucrados en delitos donde la corrupción y el enriquecimiento ilícito han ido de la mano y que en primera instancia han sido condenados a prisión preventiva pero que en segunda instancia han logrado revocar la pena.