Culmina primera ronda de alegatos en La Haya y miles marchan en Bolivia

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La delegación boliviana acabó ayer su primera ronda de la fase de alegatos (que implicó dos días) con la certeza de que probó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que Chile tiene la obligación de negociar una salida soberana al mar. Del otro lado, los representantes chilenos minimizaron la participación del país indicando que tergiversa la historia y cambia su discurso.

“Bolivia probó a la Corte que Chile tiene la obligación de negociar un acceso soberano al mar para Bolivia amparada en gran variedad de fuentes del Derecho Internacional”, declaró el presidente Evo Morales al finalizar esta fase del proceso en La Haya.

El Mandatario leyó una declaración en la que recapituló al menos 10 momentos históricos en los que Chile compromete negociaciones a Bolivia y que fueron presentados durante las audiencias orales por el equipo jurídico internacional para fundamentar la demanda boliviana.

Además, Morales, quien luego de esta intervención emprendió viaje de retorno al país (16:15, hora local y 11:15 de Bolivia), ratificó su oferta a Chile de abrir un proceso de negociación sobre la agenda de “mar con soberanía”.

Por su parte, el expresidente y vocero para la causa marítima, Carlos Mesa, dijo que Bolivia “redondeó un alegato oral impecable, no sólo desarrollando su memoria y su réplica, sino profundizando en elementos ampliatorios”.

Mesa se refirió así a la declaratoria de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1979 de que la demanda marítima boliviana era de “interés hemisférico”.

El vocero destacó también en su blog la participación del jurista Remiro Brotons, quien “hizo una descripción inequívoca de los reiterados compromisos de autoridades chilenas de negociar un acceso soberano al mar”. “Para el jurista de Bolivia los dos hitos fundamentales de esa secuencia fueron las Notas Diplomáticas de 1950 (negociadas desde 1947) y la negociación de Charaña de 1975”.

Sobre la intervención del jurista Payam Akhavan, dijo que él se encargó de poner en evidencia el contenido de los compromisos chilenos, además de referirse al principio jurídico medular “estoppel”, que establece que ningún Estado puede revocar de manera flagrante actos anteriores en los que comprometió la fe de su palabra. “Los reiterados compromisos seculares de

Chile no pueden ahora ser revocados con la afirmación de sus circunstanciales gobernantes”, dijo Mesa.

Por su parte, el ministro de Justicia, Héctor Arce, calificó de “contundente y demoledora” la ponencia boliviana en La Haya, “a la luz del derecho internacional y la justicia”.

En el país, el vicepresidente Álvaro García Linera, dijo que Chile es un país “prepotente, poderoso y abusivo”, pero que Bolivia, “un país tan pequeño pero humilde”, lo llevo a un juzgado internacional.

AGENDA

Compartieron un almuerzo. Al concluir la sesión, la comitiva boliviana compartió un almuerzo presidido por Evo Morales y ofrecido por el embajador y agente de Bolivia en La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé.

Evo Morales vuelve al país. Tras el almuerzo, Evo Morales abordó un avión en Ámsterdam hacia las 16:15 (hora de La Haya) 11:15 (hora boliviana). Se estima que llegue hoy a Bolivia.

CHILE OBSERVA VAGUEDAD Y CAMBIO DE DISCURSO

Imprecisión en la demanda, “doble rasero” y cambio de discurso fueron algunos de las observaciones realizadas por representantes chilenos a la conclusión de la primera intervención de la delegación boliviana en la fase de alegatos de La Haya.

El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, acusó a Bolivia de comenzar la fase oral pidiendo un diálogo por una salida al mar y “terminó exigiendo territorio chileno”.

Para el representante chileno Claudio Grossman, Bolivia actúa con “doble rasero” respecto a la OEA, pues en los alegatos orales utilizó sus resoluciones de los años 80 al tiempo que critica a la misma institución en la actualidad.

El excanciller y miembro de la delegación chilena en La Haya, Heraldo Muñoz, dijo que quedó sorprendido cuando el jurista Remiro Brotons, se refirió como “presidente” a Augusto Pinochet (1974-1990), pues, a su juicio, es una falta de respeto para la delegación chilena al tener integrantes que fueron víctimas de la dictadura de éste.

El exagente chileno José Miguel Insulza dijo que Bolivia no logró demostrar el carácter vinculante de los compromisos chilenos y anunció que en los alegatos orales se demostrará que, “en democracia”, Chile nunca firmó compromisos que lo obliguen a negociar. Cuestionó también la potestad de la OEA para obligar a los estados a negociar territorio.
(Fuente: Nodal)