Colombia: homenajean a víctimas del atentado en Bogotá

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Santos dice que los “extremistas” no frenarán la paz

Bogotanos respondieron al terrorismo con manifestación en el Andino

En medio del frío y la lluvia, centenares de personas rindieron homenaje en el centro comercial Andino a las tres víctimas fatales que dejó el acto terrorista ocurrido allí en la tarde del sábado. Con este acontecimiento, los vecinos, comerciantes y altos funcionarios del Estado, como el presidente Juan Manuel Santos, quisieron demostrar que en Bogotá “no nos vamos a dejar vencer”.

Con mensajes de apoyo, solidaridad y fuerza para salir adelante, la ciudad retornó a la normalidad tras el ataque. Desde tempranas horas, en el punto de información principal del centro Andino, los ciudadanos fueron pegando poco a poco sus mensajes, dejando flores, derramando lágrimas, pero también con la firme convicción de salir adelante.

En horas de la tarde, se realizaron dos homenajes por las víctimas. El primero se inició a las afueras de las instalaciones, en memoria de las personas que perdieron su vida en el crimen atroz.

A través de una convocatoria realizada en redes sociales por la organización Paz A La Calle, cerca de 50 personas se congregaron en este punto con banderas blancas, pancartas en rechazo de la violencia, flores y velas.

Así fue el caso de Ana Maldonado y Óscar Nupia, una pareja de esposos que encendieron sus veladoras “para rendir homenaje a las víctimas y también darle ejemplo a nuestra hija de la valentía y el deseo por un mejor país. Así mismo, quisimos venir a demostrar que somos más fuertes y no nos van a derrotar”, destacó Maldonado.

Incluso, los niños también formaron parte de este homenaje y sentaron su posición de rechazo a la violencia, como Germán Laiton, que con apenas 15 años ya siente “gran indignación por lo ocurrido. El hecho de que se haya utilizado un baño público para atentar contra una mujer, eso no tiene descripción. Me entristecen estos actos y por eso es importante unirnos”.

Posteriormente, hacia las 5 de la tarde, momento en el que se cumplían casi 24 horas del atentado, se llevó a cabo un segundo homenaje, esta vez, dentro de las instalaciones del centro comercial.

Con un minuto de silencio, más de 300 ciudadanos de diferentes sectores de la ciudad; el alcalde mayor, Enrique Peñalosa; el embajador de Francia, Jean-Marc Laforêt, y los 45 concejales de Bogotá se unieron en una sola voz para demostrarles a los terroristas que la ciudad es una sola.

“No debemos dejar que la rabia se apodere de nosotros, y mucho menos el temor. Valoro este espíritu ciudadano que tienen, porque esa es la forma de vencer al terrorismo”, señaló el embajador.

Laforêt precisó que ante este tipo de hechos, el país “no debe ceder al temor y terror, porque eso es lo que justamente están buscando los terroristas. Por eso, hay que seguir viviendo, hay que seguir haciendo sus cosas. Por ejemplo, hoy (domingo) yo había previsto ir a buscar un regalo para mi papá, entonces eso es lo que voy a hacer ahora”, sostuvo el diplomático con nostalgia.

Por su parte, la concejal de la bancada de las mujeres, Lucía Bastidas, dijo que en estos momentos es clave que todos los bogotanos estemos unidos. “No nos vamos a dejar secuestrar por los terroristas que con estos actos quieren que no salgamos a la calle”.

Entre tanto, a las afueras del establecimiento llegaban cada vez más ciudadanos, unos lamentando las vidas perdidas y otros agradeciendo a Dios el haberse salvado, como le ocurrió a Mónica Valencia.

“El sábado estábamos cerca del Andino, estaba esperando a una sobrina que venía del Chocó, a quien llevaría al centro comercial para que conociera, para que se divirtiera. Por cosas de la vida, mi sobrina no quiso venir a Bogotá y minutos después, ocurrió el estallido. Yo trabajo cerca y utilizo mucho ese baño. Me pongo en los zapatos de los familiares, porque siento que mi sobrina y yo nos salvamos. Es triste que esto ocurra, es lamentable que se pierdan esas vidas tan jóvenes como la de la chica francesa”, indicó Valencia, en medio de lágrimas.

Y es que a pesar de que el centro comercial se encuentra funcionando con normalidad, para algunas empleadas del establecimiento, como Tatiana Castro, quien labora junto al baño del segundo piso, donde ocurrieron los hechos, “aún se siente un vacío. Yo estuve muy cerca, es el baño que siempre usamos porque queda junto a donde trabajo. Ver a la gente salir de ahí con manchas de sangre aún es aterrador. Es una imagen que quizás nunca olvide. Todo lo del sábado me dejó un sinsabor. La gente tiene miedo de venir y eso también nos afecta”.

Sin embargo, a pesar del temor, Fenalco destacó que “se ha reforzado la seguridad en todos los centros comerciales. Aunque las medidas siempre han existido, temas como el del sábado hacen que se extremen estas, por eso todos hicieron refuerzos, los cuales durarán por mucho tiempo”.

Cecilia Bejarano, una ciudadana de 60 años, sostuvo que “no podemos estigmatizar el lugar. Fue algo triste, pero debemos estar más unidos”.

(Fuente: Nodal)