Chocolate orgánico peruano sobresale en competencia internacional

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Q’uma fue una de las marcas peruanas que alcanzó medalla de plata en el International Chocolate Awards de las Américas. Es apoyada por el Programa Innóvate Perú del Ministerio de la Producción.

El emprendimiento nacional Q’uma, que fabrica chocolate orgánico con un 70% de cacao fino de aroma y sal de maras, obtuvo recientemente la medalla de plata en la categoría “Barras de chocolate negro con inclusiones o piezas” del International Chocolate Awards de las Américas.

En este certamen que se realizó en la ciudad de Nueva York se presentaron más de 800 novedosos productos de 130 compañías provenientes de 16 países.

La startup social Q’uma es una empresa en edad temprana con alto potencial en el mercado que recibe el cofinanciamiento y asesoramiento técnico del Programa Innóvate Perú del Ministerio de la Producción (Produce), que ha destinado más de S/210 mil para impulsar el despegue comercial de sus innovadores productos.

El emprendimiento liderado por Francesca Valdivia es también apoyado por la incubadora de negocios Emprende UP de la Universidad del Pacífico.

CHOCOLATE ORGÁNICO

Francesca Valdivia explicó que bajo el concepto de bean-to-bar (del grano a la barra), Q’uma se involucra en la selección cuidadosa de los mejores ingredientes orgánicos para elaborar, en pequeños lotes, chocolates de alta calidad. “Queremos ser reconocidos por hacer el chocolate fino más delicioso del país y del mundo”, indicó.

Entre sus productos de gran demanda en el mercado, además del chocolate Maras Salt (sal oscura de maras 70%) se encuentran las presentaciones Golden Berries (bayas de oro oscuro), Extra Dark (chocolate negro con cacao puro peruano), Cacao Nibs (semillas de cacao oscuro 70%), Quinoa (quinua oscura 70%) y Milk (chocolate con leche 50%).

Este emprendimiento promueve el comercio justo, razón por la cual trabaja directamente con los pequeños agricultores de la región de San Martín que producen granos de cacao de la variedad criollo y también los apoyan con programas de entrenamiento para perfeccionar sus técnicas de cosecha y capacidades de gestión.

“Con nuestro proyecto impactamos de forma positiva en las familias de los agricultores, mejorando su calidad de vida y oportunidades de desarrollo”, señaló.