Alan y sus casas: ¿cómo lo hace? ¿cuál es el negocio?… Por: Octavio Huachani Sánchez

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Lima, 12 enero 2017 (peruinforma.com / escrito por: Octavio Huachani Sánchez).-

Trece propiedades inmobiliarias en 35 años, hablan de una compulsión por cambiar de casas así como de un extraordinario manejo de sus finanzas al ser considerado (según su versión), sujeto de crédito muchas veces sin presentar algún tipo de garantías. Y de una capacidad de inmunidad a las investigaciones congresales al recurrir reiteradamente a la prescripción.

Desde muy joven Alan García dio muestras de tener vocación de corredor inmobiliario. En 1978, apenas fue electo miembro de la Asamblea Constituyente, el bisoño abogado adquirió su primera casita ubicada en un  modesto sector de Miraflores. García dijo que el precio fue cancelado en gran parte por su esposa Pilar Nores.

Después, en 1981, 82 y 83, vendió  y compró una casa por año. Siempre ubicados en distritos medioclaseros.

Pero una vez elegido Presidente de la República García dio el gran salto y se compró una vivienda familiar en la exclusiva zona de Chacarilla del Estanque. El monto y forma de pago fueron también cuestionados por la Comisión Investigadora del Congreso. .

Tras el golpe de Estado de 1992, García solicitó exilio voluntario a Colombia y Francia.

En Francia, el expresidente continuó con su hobby inmobiliario: Adquirió, nunca se supo cómo ni con qué, un departamento de 196 metros cuadrados ubicado en la calle La Faisanderie, una zona exclusiva del país galo. Actualmente este departamento es usado por sus hijos.

Ya de retorno a estos lares, García vendió su casa de playa en Naplo y compró otra en Los Pulpos donde se sentía como en casa. No era para menos: allí vivían muchos ex funcionarios de su primer gobierno. Terminada la temporada de verano y para no perder la costumbre, también la puso en venta. No duró mucho el cartelito de “For Sale” porque a los pocos días la compró el entonces ministro de Educación, José Antonio Chang.

Nadie duda que Alan García sea un político ducho. Por eso

Cuando venir el escándalo al descubrirse que su tío Jorge Ramos Ronceros habría recibido una coima ascendente a un millón 800 mil dólares, no tuvo mejor idea que enviar a su asesor Wilber Medina quien se convirtió en abogado del diablo para en una entrevista radial “limpiar” a su defendido si no, también deslizar la especie de que si acaso hubo corrupción en el gobierno de Alan García habría que preguntarle al Enrique Cornejo quien tuvo como su asesor principal a Oswaldo Pla­sencia, hombre clave en el escándalo de coimas de la empresa brasileña, fue su asesor, lo cual el ex ministro de transportes del segundo gobierno aprista, negó tajan­temente.