“Callao querido, de tus recuerdos vivo…” Por Octavio Huachani Sánchez

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(Foto: Panoramio)

Lima, 17 abril 2017 (peruinforma.com / escrito por: Octavio Huachani Sánchez).-

Hasta finales de los años 90, cada semana decenas de limeños se trasladaban hacia el primer puerto en busca de la buena comida marina  o de los buenos tragos.

Don Luis Alberto Sánchez, acompañado de escritores -consagrados y en ciernes-, y periodistas de nota frecuentaban religiosamente el restaurante de Demetrio Reyes  para saborear sus famosos sancochados, ceviches de corvina y vinos argentinos. Otros, eran fieles a los Tiraditos de Rosita Yimura de la Ciudad del Pescador o, a los celebrados cebiches con mariscos del japonés Augusto Kague de La Perla cuyo local era el preferido de ministros, políticos y congresistas. También, como no, de las parihuelas o chilcanos “levanta muertos” que se preparaban en el mercado de la avenida Sáenz Peña lugar recurrente de los trasnochadores que buscaban “componer el cuerpo”.

Claro que no faltaban los amantes de la entonces novedosa música “Salsa” que ofrecían Lucho Rospigliosi y Carlos Loza en sus legendarios bares cuyas radiolas tocaban los pequeños y coloridos disco de  45 que les eran proporcionados por los vaporinos chalacos que llegaban de Puerto Rico. Uno de los habitúes fue el músico Ernesto Meléndez que más tarde se haría conocido como “Papo y su Combo”, la primera agrupación salsera en el Perú.

Eran tiempos cuando caminar por las calles porteñas no ofrecía peligro alguno. Incluso para los que acudían a los maleados bares del jirón Ayacucho en busca de la “merca” de la negra Mina, famosa por sus King Size, o los que buscaban los favores amatorios de la chicas del Trocadero.

Ahora todo eso ha quedado anclado en el recuerdo.

En 1996 hace su arribo a aguas chalacas una embarcación que tenía el rotulo de “Chim Pum Callao” y era capitaneada por un desconocido Alex Kouri cuyo pasado lo remontaba a las filas del Partido Popular Cristiano (PPC) por el cual llegó a ser congresista. Joven y carismático no le costó mucho trabajo hacerse de la alcaldía del Callao donde permanecería durante dos periodos consecutivos. Entonces se dio cuenta que con su simpatía y su política de pan y circo fácilmente podía tener más poder. Poco después asumiría la presidencia del Gobierno Regional del Callao mientras su Movimiento se hizo de la mayoría de las alcaldías chalacas.

Desde entonces han transcurrido 21 años en los que “Chim Pum Callao” ha mantenido su hegemonía. Félix Moreno pasaría de ser burgomaestre de Carmen de la Legua a ser alcalde provincial Callao y luego gobernador del Callao cuando Kuori se vio envuelto en graves denuncias que lo llevarían a presidio. Juan Sotomayor, quien fue alcalde de Bellavista antes de ser burgomaestre del Callao era muy cercano a Kouri.

Desde su cargo como presidente regional Kouri supo rodearse no solo de las autoridades policiales a las que donaba patrulleros para mejorar la lucha contra delincuencia sino también de ex convictos supuestamente redimidos pero fieles a él.

Para darle un carácter oficial y legal creó las ‘Brigadas de Seguridad Ciudadana’, que eran integradas por peligrosos delincuentes, entre ellos Wilbur Castillo y Jhonny Bedón, miembro de los temidos ‘Noles’.

Kouri les proporcionó armamentos y los puso en planilla con el propósito, según Kouri, de frenar las extorsiones, asaltos y sicariatos pero el programa tuvo más críticas que halagos. En su oportunidad Mario Huamán, dirigente de la CGTP, alertó: “Kouri está contratando delincuentes supuestamente ‘plantados’ para trabajar en brindar seguridad a la región, pero esto es falso porque ellos siguen operando y extorsionando a contratistas e ingenieros en las obras chalacas”.

El programa empezó con 50 ex presidiarios, y culminó con 35. Mientras duró el programa, la ola de violencia y la inseguridad ciudadana aumentó cada día.

Además, los “ketes” de la negra Mina han sido reemplazados por contenedores llenos de cocaína que salen del país a vista y paciencia de las autoridades.

Pero no solo eso. Las históricas casonas que eran orgullo de los chalacos en vez de que el gobierno regional las recupere, han sido vendidas al empresario israelí Gil Shavit y a su suegro el exdueño de Frecuencia Latina, Baruch Ivcher.

Es increíble como en tan solo dos décadas el Callao fuera víctima de un escandaloso saqueo perpetrado por piratas y corsarios de toda laya, disfrazados de políticos. Dos de ellos, Alex Kouri y Félix Moreno, ya están prisión y la contraloría ha intervenido la municipalidad de La Perla donde también existen indicios de corrupción. Además las cuentas de la municipalidad del Callao y del Gobierno Regional han sido congeladas.

En la vecina provincia chalaca, nunca se había registrado una historia policial de estas características. Esperemos que las investigaciones arriben a buen puerto y se sancione a los culpables.