“Populismo y popularidad”… Por: Octavio Huachani Sánchez

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Lima, 31 enero 2017 (peruinforma.com / escrito por: Octavio Huachani Sánchez).-

Según una última encuesta, la popularidad del presidente Kuczynski continúa en descenso. La empresa encuestadora CPI le da un 37.2% de aprobación e indica que este descenso es continuo desde el inicio de su gestión.

Para los encuestados el principal motivo por el que no aprueban la gestión de PPK es que no cuenta con colaboradores idóneos. “Al equipo que lo acompaña le faltan más políticos y menos técnicos”, arguyen.

¿Hasta dónde es cierto que solo los políticos están preparados para gobernar y no los técnicos?

Un repaso a nuestra historia nos indica que los políticos que han llegado a la presidencia obtienen un respaldo mayoritario en los primeros meses de sus gestiones, debido a las medidas populistas que adoptan pero que no siempre resultan las mejores para los peruanos en su conjunto.

Por ejemplo, Alan García, representante del partido más longevo de nuestro país, ganó las elecciones de 1985 en primera vuelta. Durante los primeros meses de gestión, el líder aprista alcanzó a tener 90% de aprobación. Sin embargo, con el transcurrir de su mandato, su popularidad cayó hasta llegar a apenas 9%. Como muchos recordamos su gobierno fue desastroso por la híper inflación en las que sumió a mucho peruanos en la pobreza más absoluta y por los altos niveles de corrupción.

Por su parte Alberto Fujimori alcanzó un pico de popularidad de hasta 82% cuando el 5 de abril de 1992 con el apoyo de los militares, cerró el Congreso, el Poder Judicial y el Tribunal de Garantías Constitucionales. Años más tarde su nivel de aprobación bajó ostensiblemente cuando se supo lo de Montesinos.

La explicación más sencilla es que un técnico primero estudia cada problema con minuciosidad profesional hasta encontrar una solución efectiva. Las medidas que se adoptan rápida y fácilmente obedecen a un afán populista que solo busca la simpatía momentánea de la población.

Lamentablemente la sensación de corrupción ocasionada por los casos Lava Jato y Obredecht, donde estarían involucrados hasta tres ex presidentes y varios de sus ex ministros, hace que todos sospechen de todos metiendo en el mismo costal a políticos y técnicos.

A esto se suman los daños causados por los desastres de la naturaleza debido a los anteriores gobiernos no adoptaron las medidas preventivas que casa caso requería.

Solo se dedicaron a aprobar las megas construcciones donde, ya vemos, corría mucho dinero bajo la mesa.